La ya complicada posición del expríncipe Andrés Mountbatten-Windsor ha sufrido un nuevo contratiempo. Mientras la Justicia británica tramita su reciente detención por «conducta indebida en cargo público» («misconduct in public office»), el tabloide británico ‘The Sun’ ha difundido una serie de fotografías inéditas, fechadas … en 2011, que muestran al hermano de Carlos III en una actitud que este medio sensacionalista califica de «espeluznante».
En las imágenes, captadas en el interior de su residencia de Royal Lodge, en Windsor, se observa al entonces príncipe jugando en el suelo con un niño pequeño utilizando un balón que simula la anatomía de un pecho.
La relevancia de esta filtración reside en la coincidencia cronológica con el fin de su cargo como enviado especial para el Comercio Internacional del Reino Unido en 2011. Ese año se vio obligado a dimitir tras hacerse públicos sus vínculos con el financiero y pederasta Jeffrey Epstein.
La aparición de estas fotografías aviva las críticas que pesan sobre él y que le llevaron a perder sus títulos como miembro de la monarquía británica.
Nuevo registro
En paralelo, las fuerzas de seguridad del Valle del Támesis han puesto en marcha este viernes por la mañana un nuevo registro en la Royal Lodge, antigua residencia del expríncipe Andrés. Esta nueva búsqueda se produce un día después de que fuera detenido y puesto en libertad en el marco de las investigaciones por sus lazos con el fallecido empresario y delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein, recoge la agencia Europa Press.
Dicho registro tiene lugar horas después de que el expríncipe Andrés abandonara la comisaría de la localidad de Aylsham tras once horas de arresto. Durante la jornada del jueves, la Policía ya realizó registros en dicha mansión, situada en Berkshire, así como en Sandringham, una casa de campo perteneciente también a la familia real y que se encuentra en Norfolk.
Agentes de policía en la entrada de Royal Lodge, antigua residencia del expríncipe Andrés.
(REUTERS)
Su detención se produjo coincidiendo con su 66 cumpleaños, semanas después de que la Casa Real iniciara un proceso formal para retirar los títulos de Andrés, que ya había sido expulsado de la mansión en la que residía en Windsor, al oeste de Londres, en una actuación que fue defendida como «necesaria» a pesar de que continuaba negando las acusaciones en su contra.


