“Sabana Grande de Boyá no existía cuando murió Enriquillo”, dice historiador en Azua

0
21


AZUA.- Tras las excavaciones en Pueblo Viejo de Azua en búsqueda de los restos del cacique Enriquillo, se han encontrado 35 osamentas completas y varias dispersas, según explicó una de las investigadoras involucradas en la búsqueda del líder taíno que lideró una rebelión de 14 años (1519-1533) contra los españoles en la Sierra de Bahoruco.

La abogada y arqueóloga Kathleen Martínez, coordinadora del equipo multidisciplinario de científicos internacionales, afirmó que : “De estas osamentas podemos determinar el sexo, patologías, enfermedades, e incluso la dieta de estas personas. Hoy podemos obtener muchísima información sobre los restos humanos”. Enriquillo, educado por franciscanos y rebelado tras sufrir maltratos por parte de los colonos, logró firmar la paz con la Corona gracias a su capacidad estratégica.

Durante las investigaciones en la localidad de Sabana Grande de Boyá, especialistas y miembros del Centro Cultural Enriquillo manifestaron que los restos del cacique podrían encontrarse en el distrito municipal de la provincia Monte Plata, mientras que otros historiadores mantienen que podrían estar en Azua, donde ocurrieron sus últimos movimientos. El especialista Idal de los Santos indicó: “En 1751 un maremoto destruyó la ciudad de Azua, eliminando cualquier posibilidad de hallar osamentas allí. Por eso, las probabilidades de encontrar a Enriquillo en esa zona no superan el 3%”.

En este contexto, el historiador Ranel Báez aclaró: “Sabana Grande de Boyá no existía cuando murió Enriquillo. Es una población que surge después de las devastaciones de Osorio”, en respuesta a afirmaciones de historiadores locales sobre un posible entierro allí. Los trabajos arqueológicos se extenderán una semana más de lo previsto, inicialmente hasta el 28 de febrero.

El pasado febrero, el Gobierno, a través de la Dirección Estratégicos y Especiales de la Presidencia (Propeep), encabezada por Roberto Polanco, inició formalmente la investigación arqueológica para localizar la osamenta del líder taíno. Además, mediante el Decreto 783-21, el presidente Luis Abinader dispuso erigir un mausoleo en honor a Enriquillo, que incluirá un cenotafio con su nombre, y designó una comisión especial para dirigir la búsqueda y ubicación de sus restos.

El proyecto busca, además, reactivar el turismo cultural y fortalecer la identidad histórica del país, poniendo en valor uno de los capítulos más emblemáticos de la resistencia indígena en la isla.





Source link