Este martes, Rusia ha acusado a Ucrania de intentar obtener un arma nuclear con la ayuda de Reino Unido y Francia. Un señalamiento que desde Kiev, Londres y París se ha negado rotundamente.
Un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores francés ha dicho que … la acusación es «desinformación flagrante». Un portavoz del primer ministro británico, Keir Starmer, ha afirmado: «No hay nada de cierto en esto».
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, criticó en su momento la decisión de Kiev de renunciar a su antiguo arsenal nuclear soviético en la década de 1990 sin obtener garantías de seguridad adecuadas y vinculantes. Sin embargo, Kiev ha afirmado que no pretende volver a adquirir armas nucleares y que respeta todos los tratados internacionales.
-
Misil hipersónico Oreshnik
En un comunicado publicado en el cuarto aniversario de la guerra, el servicio de inteligencia exterior ruso SVR ha afirmado que Reino Unido y Francia creían que Ucrania podría conseguir condiciones más favorables para poner fin a la guerra si poseyera «una bomba nuclear, o al menos una denominada ‘bomba sucia’». No ha incluido pruebas documentales que respalden tal afirmación.
Una bomba sucia es un artefacto explosivo mezclado con material radiactivo que podría contaminar una amplia zona. Pero es completamente diferente de un arma atómica diseñada para provocar una explosión nuclear masiva.
El SVR afirmó que Londres y París están «trabajando activamente» en el suministro de armas nucleares y sistemas de lanzamiento a Ucrania, al tiempo que hacen creer que Kiev las ha obtenido por sí misma.
El Kremlin advierte de consecuencias en las negociaciones
Heorhii Tykhyi, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania, ha declarado a Reuters: «Para que conste: Ucrania ya ha desmentido en numerosas ocasiones estas absurdas acusaciones rusas, y ahora las desmentimos oficialmente de nuevo».
A lo largo del conflicto, Moscú ha lanzado repetidamente amenazas nucleares veladas para disuadir a Occidente de ir demasiado lejos en su apoyo a Ucrania.
«Una vez más, advertimos de los riesgos de una confrontación militar directa entre potencias nucleares y, en consecuencia, de sus posibles consecuencias nefastas», ha manifestado el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso en un comunicado.
Las agencias de noticias rusas han citado al asesor del Kremlin, Yuri Ushakov, diciendo que Moscú informará a Estados Unidos sobre el asunto y que esto tendrá un impacto en las conversaciones mediadas por Estados Unidos para poner fin a la guerra en Ucrania.


