Reyna Vanessa Cerrillos lleva 15 meses esperando la renovación de su permiso de trabajo, lo que la tiene llena de miedo porque aunque de momento no está laborando, ya que se encarga del cuidado de sus dos hijos autistas, teme perder su cobertura de salud de MediCal, y no poder renovar su licencia de manejo.
“Estamos muy preocupados, sin saber qué hacer porque el sistema solo indica que está en proceso”, dice Reyna, quien tiene 34 años y desde los 18 años ha sido beneficiaria del programa de la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA).
En una carta enviada al Congreso el 16 de marzo, firmada por Gaby Pacheco, presidenta de la organización TheDream.US expresa su preocupación por los crecientes retrasos en la tramitación de las solicitudes de renovación del programa DACA.
Pero también sobre los informes de que algunas renovaciones están siendo suspendidas indefinidamente debido a retenciones específicas por país, y la detención y deportación de beneficiarios de DACA.
“Cuando las demoras persisten, los solicitantes corren el riesgo de que expire su estatus, de perder su empleo de manera inmediata y de enfrentar la amenaza siempre latente de detención y expulsión”.
Señalaron que estas demoras no pueden atribuirse a ninguna falta de fondos gubernamentales.
“El USCIS (Servicio de Inmigración y Ciudadania) es una agencia que opera bajo el modelo de pago por servicio, cuyas adjudicaciones se financian enteramente con las tarifas que pagan los propios solicitantes, y no mediante asignaciones presupuestarias del Congreso”, agregan.
A lo largo de los catorce años transcurridos desde el establecimiento de DACA, cada uno de los beneficiarios ha pagado una suma estimada de $3,435 dólares únicamente en pagos al USCIS.
“Muchos han desembolsado entre $6.000 y $15.000, o incluso más, en servicios legales”.
Entre 110,000 y 150,000 de ellos están casados con ciudadanos estadounidenses. Más del 94% de los titulares de DACA tienen empleo y, durante su primera década en el programa, pagaron $20.000 millones en impuestos federales y $13,000 millones en impuestos estatales y locales.
“Las demoras en la tramitación no constituyen una mera molestia burocrática; representan un perjuicio grave e inaceptable para personas que han cumplido con todas las normas y han invertido profundamente en esta nación”, indica Pacheco en la carta.
En las páginas creadas en las redes sociales por los beneficiarios de DACA, el nerviosismo se hace evidente ante el retraso en la entrega de los permisos de trabajo.
“Sé que todos estamos pasando por momentos difíciles con nuestras renovaciones de DACA. Envié mi solicitud en noviembre y fue recibida el 17 de noviembre. Al día de hoy, todavía sigue en proceso y no tuve que asistir a una cita para la toma de datos biométricos”, publicó Yuri Olivas en la página DACA Dreamers Renewals & Updates en Facebook, y quien autorizó a La Opinión a publicar sus comentarios.
“La situación es que mi permiso de trabajo vence el 9 de abril, y me siento muy triste porque voy a perder mi empleo. Le informé a mi empleador que mi permiso estaba a punto de vencer, y no creo que ellos siquiera estuvieran al tanto de ello.
“Intenté hacer lo correcto, pero ahora siento que tal vez no debería haber dicho nada y simplemente haber seguido trabajando hasta que ellos se dieran cuenta. Ni siquiera creo que se hubieran percatado.Me siento realmente mal por toda esta situación”, dijo Yuri, quien trabaja para el departamento de salud de un condado vecino a Los Ángeles.
Otro beneficiario de DACA preguntó de manera anónima: “¿Alguien ha podido trabajar para Uber o algo parecido si su permiso ha expirado? Estoy desesperado y tratando de averiguar si al menos puedo generar algo de ingreso”.
Un dreamer también sin identificarse preguntó:
“Mi permiso DACA vence la próxima semana, y en mi trabajo ya me informaron que no podré seguir empleado hasta que mi tarjeta vuelva a estar activa. Me preguntaba: ¿el seguro de desempleo paga retroactivamente? Por ejemplo: si solicito el desempleo antes de que expire mi permiso —y, por supuesto, mi número de Seguro Social dejará de estar activo después de esa fecha—, ¿podré recibir esos pagos retroactivos del desempleo una vez que mi DACA haya sido renovado?”.
Uno más expuso que trató de renovar su licencia de manejo pero no lo pudo hacer porque en el DMV no pudieron confirmar su estatus, debido a que no le ha llegado la renovación de su permiso de trabajo bajo DACA.
En suspenso para ciertos países
Para agravar la situación, a finales de 2025 y principios de 2026, el gobierno de los Estados Unidos impuso restricciones para renovar los permisos de trabajo a los DACA que provienen de países como Afganistán, Birmania (Myanmar), Chad, Guinea Ecuatorial, Eritrea, Haití, Irán, Libia, Somalia, Sudán, Yemen, Siria, Malí, Níger y Burkina Faso.
“Un cirujano ortopédico radicado en Nueva York ingresó legalmente a los Estados Unidos a la edad de siete años, hace tres décadas; cuenta con el estatus DACA y ha desarrollado aquí la totalidad de su formación académica y su carrera profesional, completando la facultad de medicina, una residencia en cirugía ortopédica y un doctorado centrado en la recuperación nerviosa y muscular”, denunció Pacheco.
Así que cuando su autorización de empleo venció el 22 de febrero de 2026, se vio obligado a suspender sus funciones clínicas en pleno ejercicio de su profesión, interrumpiendo la atención a sus pacientes.
“Con la asistencia de una oficina del Senado, descubrió que la tramitación de la renovación de su estatus DACA se encuentra en pausa debido a que nació en Nigeria”.
Pacheco pidió al Congreso que apremie al presidente Trump a que resuelva con prontitud las solicitudes de renovación y respete las protecciones del programa contra la deportación.
Al mismo tiempo urgió a poner fin de inmediato a las pausas específicas por país en la adjudicación de renovaciones de DACA, las cuales están provocando que los beneficiarios pierdan su estatus y su autorización de trabajo debido a la inacción administrativa, y no a ningún dictamen legal.
Una historia con final feliz
Carlos Muñoz, quien vino de México a los cinco años, y se amparó con DACA en 2017, dice que como su permiso de trabajo vencía el 26, solicitó en línea la renovación durante la primera semana de noviembre.
“Un mes después me avisaron que la habían recibido y todo está bien, pero la primera semana de enero cuando aún no tenía noticias de la renovación de mi permiso de trabajo, contacté a la oficina del congresista Lou Correa para pedirles ayuda”.
Dice que ellos le respondieron de inmediato y contactaron al USCIS para ver cómo iba su caso.
“Supe entonces que el caso estaba en el escritorio en manos de un oficial, y solo tocaba esperar”.
Cuando se venció la fecha de su permiso para laborar el 27 de enero, Carlos dice que se vio obligado a hablar con su jefe y dejar su trabajo en una empresa de marketing.
“Me sentí muy mal y estaba preocupado, pero cuando el permiso me llegó el 4 de febrero, pude recuperar mi trabajo y regresar. Fue un alivio”.
El beneficiario de DACA comenta que esta es la primera vez que la renovación de su permiso para laborar toma más tiempo.
“En todos los años que llevo bajo DACA, el proceso ha sido rápido, solo esta vez, se alargó”.
Por esa razón recomendó a los DACA solicitar la renovación por lo menos tres meses antes de la fecha de vencimiento.
“Sé que a muchos les han dilatado meses para que les renueven el permiso. Tal vez se han cambiado varias veces de casa o de trabajo; y algunos les están pidiendo otra vez sus huellas”.
Agrega que lo cierto que los oficiales de USCIS están revisando con mucho más detalle las aplicaciones.
“Todo lo que queremos es trabajar y vivir en paz. En mi caso, yo me gradué de la universidad, tengo un trabajo y estoy haciendo una maestría y dando lo mejor de mi cada día”.
Qué hacer
El National Immigration Law Center recomienda lo siguiente:
- Verifique el estado de su caso en línea y guarde copias de cualquier actualización.
- Siga los pasos indicados en la sección de Preguntas Frecuentes (FAQ) de NILC e ILRC titulada: *Pasos a seguir si la renovación de su DACA se retrasa*. Si no presentó su solicitud al menos 120 días antes de la fecha de vencimiento, sus opciones podrían ser más limitadas.
- Comuníquese con su representante en el Congreso y solicítele que indague sobre su caso ante el USCIS en su nombre. Compartir su experiencia con los miembros del Congreso ayuda a demostrar cuán generalizado es este problema. También resalta la urgencia de procesar estas solicitudes antes de que posibles acciones judiciales o administrativas afecten la disponibilidad de DACA. Para solicitar ayuda, visite el sitio web de su representante en el Congreso y busque, dentro de la sección “Servicios”, el enlace para pedir asistencia con una agencia federal. Luego, complete los formularios requeridos. Si no recibe respuesta, puede llamar a la oficina del representante en Washington D.C. y consultar sobre el estado de su solicitud.
- Documente todo: mantenga registros de los plazos, las notificaciones y la manera en que el retraso le está afectando (por ejemplo, si ha perdido su empleo).
- Infórmese sobre las opciones disponibles que puede analizar con su empleador si su DACA y su permiso de trabajo están próximos a vencer.


