Los diez aviones de transporte estratégico de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, que operaban desde el Aeropuerto Internacional de Las Américas (AILA), fueron retirados esta semana tras más de dos meses de despliegue temporal. Las aeronaves estuvieron estacionadas en la pista 17-35 desde el 4 de diciembre, cuando se activó una base provisional como parte de la Operación Southern Spear del Comando Sur (Southcom), coordinada con autoridades dominicanas.
El retiro se completó el miércoles a las 4:00 de la tarde, cuando despegó el último avión con rumbo a Estados Unidos, confirmó un operador aeroportuario que siguió de cerca las operaciones de la terminal.
Durante su permanencia, los vuelos realizaron traslados constantes de equipos especializados, sistemas de comunicación y personal técnico entre ambos países, cumpliendo con la logística establecida por el acuerdo bilateral vigente.
En la cabecera de pista aún se observan algunos equipos sin desmontar, mientras el área continúa en proceso de reorganización y adecuación logística, sin señales de nuevas llegadas en el corto plazo.
El movimiento contó con la autorización del presidente Luis Abinader, quien confirmó a finales de noviembre el permiso para usar espacios del AILA y San Isidro durante la visita del secretario de Defensa de EE.UU., Pete Hegseth.
Inicialmente, la logística se dividió entre el AILA y la Base Aérea de San Isidro, pero luego toda la operación se concentró exclusivamente en la terminal José Francisco Peña Gómez, centralizando el despliegue de personal y equipos.
Una fuente de Aerodom confirmó el retiro de las aeronaves, aunque no precisó si se trata de una salida definitiva o de una pausa dentro del plan de cooperación, dejando abierta la posibilidad de futuras fases de la operación.
Hasta ahora, no se ha emitido un comunicado oficial que confirme si la Operación Southern Spear concluyó formalmente, ni si se contemplan nuevas fases desde otro punto del país o con diferente despliegue de aeronaves.
El campamento provisional incluyó personal técnico estadounidense y un dispositivo de acceso restringido en la zona de operaciones, supervisado de manera coordinada entre ambos países durante todo el despliegue.
El uso del AILA como punto de apoyo para vuelos logísticos fue uno de los principales ejes del acuerdo operativo entre EE.UU. y República Dominicana, permitiendo movilidad rápida de personal y material especializado durante más de dos meses.
Actualmente, continúan las labores de desmonte en las áreas ocupadas, mientras se espera una declaración formal de la Embajada de EE.UU. o del Ministerio de Defensa que confirme los próximos pasos de la cooperación bilateral.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**


