El anuncio del presidente Luis Abinader sobre la construcción de un puerto espacial en la República Dominicana representa un avance estratégico hacia la diversificación económica y el posicionamiento geopolítico del país. Con una inversión proyectada que supera los 600 millones de dólares, este proyecto busca convertir a la nación en un referente de la «Nueva Economía Espacial» en América Latina.
La industria espacial ya no es exclusiva de las superpotencias. El auge de los satélites pequeños (CubeSats), la conectividad global y la investigación científica han generado una demanda sin precedentes de lanzamientos. Centros emblemáticos como Cabo Cañaveral en EE. UU. operan cerca de su capacidad máxima, evidenciando la necesidad de nuevas plataformas para evitar cuellos de botella.
La expansión de puertos espaciales en América Latina permitiría acceder a órbitas específicas de manera más eficiente y económica. Para la región, esta infraestructura significa mayor soberanía tecnológica, facilitando el lanzamiento de satélites propios para telecomunicaciones, monitoreo agrícola y vigilancia ambiental.
La elección de Pedernales, cerca de la laguna de Oviedo, responde a criterios geográficos clave. Su proximidad al Ecuador permite aprovechar la velocidad de rotación terrestre, reduciendo significativamente el consumo de combustible. Además, la ubicación posibilita lanzamientos hacia el este sobre el Océano Atlántico, garantizando que, en caso de incidentes, los restos caigan en aguas profundas lejos de zonas pobladas. La baja densidad demográfica del área también cumple con requisitos de seguridad y mitigación de impacto acústico.
Este proyecto se perfila como pilar fundamental para el desarrollo sostenible del país. Se estima que la construcción y operación generará miles de empleos directos e indirectos, atrayendo inversión extranjera de empresas tecnológicas globales.
En materia de seguridad nacional, el puerto espacial permitirá al Estado dominicano lanzar sus propios satélites de vigilancia, herramientas cruciales para el combate al narcotráfico, la detección temprana de fenómenos atmosféricos como huracanes y la gestión de desastres naturales.
La presencia de esta industria también impulsará el desarrollo educativo, motivando a la juventud dominicana a formarse en carreras de Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas (STEM), creando una nueva generación de profesionales especializados.
El puerto espacial en Pedernales posiciona a la República Dominicana en el mapa de la tecnología de vanguardia, transformando el potencial de la zona sur en un polo de desarrollo tecnológico que proyecta al país como actor activo en la nueva era espacial.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**

