La estrategia de la primera ministra Giorgia Meloni es aprovechar estas horas bajas para tomar distancia de los problemas que podrían frenar a su Gobierno en el último tramo de la legislatura, hasta septiembre de 2027, aunque no tengan que ver con la derrota en … el referéndum. Por eso, ha solicitado públicamente la dimisión de su ministra de Turismo, que se resiste a dar este paso. No se esperaba que esta decisión provocara un pulso público con una de sus colaboradoras.
«La presidenta del Consejo de Ministros, Giorgia Meloni, valora positivamente la decisión del subsecretario de Justicia, Andrea Delmastro, y de la jefa de Gabinete, Giusi Bartolozzi, de renunciar a los cargos que han ocupado hasta ahora, y les agradece el trabajo realizado con dedicación», manifestó con una nota desde la sede de gobierno. Luego, hizo público el pulso que se está jugando dentro de su gobierno: «(Giorgia Meloni) espera que, siguiendo la misma línea de sensibilidad institucional, la ministra de Turismo, Daniela Santanchè, tome una decisión similar».
Santanchè, de 64 años, tiene dos frentes judiciales abiertos. El primero es una supuesta estafa a la seguridad social, ya que una de sus empresas recibió ayudas por la suspensión forzosa de sus 13 empleados a causa del COVID-19, a pesar de que éstos seguían trabajando. Además, en cuanto al segundo frente, también se le investiga en otra causa por falsedad contable de otra de sus empresas. Los rumores de su dimisión ya comenzaron en noviembre de 2022, pocos días después de jurar el cargo, a causa de los problemas judiciales de sus negocios.
Es una hábil empresaria en sectores como los cosméticos, la alimentación, la restauración o el mundo editorial (cuenta con intereses en actividades de marketing y en cines), y ha financiado parte de las campañas de Hermanos de Italia, partido al que actualmente pertenece. Ha militado también en la Alianza Nacional de Gianfranco Fini y en el Pueblo de la Libertad de Silvio Berlusconi.
El Gobierno podría apoyar una moción de confianza
En la mañana de este miércoles, la aún ministra ha evitado responder las preguntas de la prensa sobre su posible dimisión, cuando ha llegado a su oficina. Su portavoz había señalado la víspera que la ministra trabajaría con normalidad y que no había cancelado ninguna cita. En su oficina ha conocido la noticia de que la oposición ha presentado una moción de censura contra ella, buscando fracturar a la coalición gubernamental y forzar su cese, como sucedió en 1995 con Filippo Mancuso, entonces ministro de Justicia durante el gobierno de Lamberto Dini.
«La ruptura de la relación de confianza entre la presidenta del Consejo de ministros y la ministra ha dado lugar a una situación de incompatibilidad objetiva con el mantenimiento de su cargo», justifican en la moción. También destacan «la falta de asunción de responsabilidades mediante la dimisión voluntaria, ante el distanciamiento explícito de la cúpula del Ejecutivo».
La todavía titular de la cartera de Turismo en Italia, Daniela Santanchè.
(AFP)
Para el ex primer ministro Matteo Renzi, que dimitió en 2016 tras perder por 19 puntos un referéndum como el de esta semana, la desobediencia a Meloni es señal de las horas bajas del Gobierno. Con ironía asegura que siente «un poco de humana simpatía por Meloni», pues «pierdes una vez y ya el día después todos te acuchillan por la espalda». «Cuando se pierde un referéndum constitucional de esta manera, el golpe se nota. Y, día tras día, la herida se agranda. Esto no acaba aquí, créanme», profetiza.


