Hoy en día, nuestra red global de relojes atómicos sincroniza prácticamente todos los relojes modernos y es la base de tecnologías que van desde internet y el GPS hasta las imágenes de resonancia magnética de altísima precisión. Sin embargo, al rastrear la historia, se revela que en realidad es una construcción humana, determinada por decisiones humanas. (Sigue leyendo…)
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