Inteligencia artificial vincula duchas nocturnas con patrones de sueño y rasgos de personalidad

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Los modelos de inteligencia artificial *Gemini* (Google) y *ChatGPT* (OpenAI) analizaron el hábito de ducharse por la noche, estableciendo conexiones con factores psicológicos, biológicos y de autocuidado más allá de la higiene personal.

*Gemini* describe la ducha nocturna como un ‘límite simbólico’ que marca el fin de la jornada. Desde una perspectiva psicológica, la asocia con personas introspectivas que utilizan este momento para reflexionar. A diferencia de la ducha matutina —considerada funcional—, la nocturna proporciona un espacio para procesar situaciones. El modelo señala que quienes adoptan este hábito suelen priorizar control, organización y limpieza. En el ámbito biológico, destaca que el descenso de la temperatura corporal tras la ducha estimula la producción de melatonina, hormona reguladora del sueño, además de inducir relajación muscular y reducir los niveles de cortisol.

*ChatGPT* indica que bañarse por la noche responde a ‘una necesidad de cerrar el día, limpiando el cuerpo y la carga mental acumulada’. El sistema subraya que este ritual refleja una preferencia por el orden y la calma antes del descanso, sin establecer vínculos con trastornos como ansiedad u obsesión. ‘Es un acto cotidiano que aporta seguridad y bienestar’, precisa.

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Ambos modelos coinciden en que la ducha nocturna funciona como un ritual de transición entre las actividades diarias y el descanso, mientras que la matutina se relaciona con la activación física y la preparación para la productividad.

**REDACCIÓN FV MEDIOS**