El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, afirmó el domingo que vengar la muerte del líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, en los ataques estadounidenses e israelíes, es un «derecho y un deber legítimo».
«La República Islámica de Irán considera su deber y derecho … legítimo vengar a los autores e instigadores de este crimen histórico», declaró Pezeshkian en un comunicado difundido por la televisión estatal, según AFP.
Para Pezeshkian, el ataque conjunto de Israel y EE.UU representa una «declaración de guerra abierta» contra el mundo musulmán y ha prometido venganza en recuerdo del ayatolá.
Pezeshkian, ahora al frente de un triunvirato de gobierno provisional, no se ha andado con paños calientes a la hora de describir el impacto de la muerte de Jamenei: «Es la mayor aflicción del mundo islámico actual», ha manifestado en un mensaje publicado por la radiotelevisión estatal IRIB, recoge Europa Press.
«El asesinato del más alto funcionario político de la República Islámica de Irán, líder y autoridad prominente del mundo chií por parte del siniestro eje estadounidense-sionista se considera una declaración de guerra abierta contra los musulmanes, especialmente los chiíes, en todo el mundo», ha manifestado el presidente.
En este contexto, «la República Islámica de Irán considera el derramamiento de sangre y la venganza contra los perpetradores y comandantes de este crimen histórico como su legítimo deber y derecho, y cumplirá con esta gran responsabilidad y deber con todas sus fuerzas», ha avisado.


