El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha priorizado Minnesota en su estrategia electoral de cara a las elecciones presidenciales de 2024. El estado, con una población de aproximadamente 6 millones de habitantes y tradición de apoyo al Partido Demócrata, concentra cerca del 50% de sus residentes en las áreas metropolitanas de Mineápolis y Saint Paul. Minnesota presenta una diversidad étnica significativa, con alrededor de 2 millones de habitantes no blancos, incluyendo comunidades hispanas, refugiados somalíes, afroamericanos y musulmanes, la mayoría con estatus migratorio regularizado.
Tim Walz, gobernador de Minnesota y candidato a vicepresidente en la fórmula de Kamala Harris, ha descrito al movimiento político de Trump como ajeno a la denominada «América real». Trump, por su parte, ha identificado a Minnesota como un escenario clave en su crítica al «wokismo», término utilizado para referirse a políticas progresistas, en el marco de su narrativa sobre seguridad y migración. Analistas señalan que esta estrategia podría ser replicada en futuras iniciativas políticas.
En meses recientes, Minnesota ha registrado incidentes relacionados con la seguridad pública, incluyendo la presencia de grupos paramilitares y dos casos de muertes violentas en los que participaron agentes federales.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**


