Diferencias clave entre paro cardíaco y ataque cardíaco según especialista de Mayo Clinic

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Santo Domingo.- El cardiólogo Brian Shapiro, de Mayo Clinic en Jacksonville (Florida), explicó las diferencias entre paro cardíaco y ataque cardíaco, así como los protocolos de emergencia y factores de riesgo asociados.

Un paro cardíaco ocurre cuando el corazón deja de bombear sangre de manera efectiva debido a una arritmia letal, como fibrilación ventricular o taquicardia ventricular, lo que provoca colapso repentino y pérdida de conciencia. Un ataque cardíaco se produce por la obstrucción de una arteria coronaria, interrumpiendo el flujo sanguíneo al músculo cardíaco y generando síntomas como dolor en el pecho, dificultad para respirar o malestar en brazos, espalda o mandíbula. Un ataque cardíaco puede desencadenar un paro cardíaco si provoca una arritmia fatal.

En casos de paro cardíaco, las medidas recomendadas son:
1. Llamar al servicio de emergencias (911).
2. Solicitar un desfibrilador externo automatizado (DEA).
3. Iniciar reanimación cardiopulmonar (RCP) con compresiones torácicas.
El DEA analiza el ritmo cardíaco y, de ser necesario, administra una descarga eléctrica para restablecer el latido normal, proporcionando instrucciones verbales al usuario.

Los factores de riesgo varían según la edad:
– **Menores de 35 años**: El riesgo de paro cardíaco está asociado principalmente a miocardiopatías, como la hipertrófica, que afecta a aproximadamente 1 de cada 500 personas. Esta condición es más frecuente en atletas jóvenes y puede causar arritmias durante la actividad física intensa.
– **Mayores de 35 años**: Los riesgos incluyen enfermedades de las arterias coronarias, hipertensión arterial, diabetes, tabaquismo, colesterol elevado y antecedentes familiares de enfermedades cardíacas. Estos factores contribuyen a la formación de placas en las arterias, cuyo rompimiento puede obstruir el flujo sanguíneo y provocar un ataque cardíaco.

El ejercicio físico regular es beneficioso para la salud cardiovascular, pero debe adaptarse a las condiciones individuales. Pacientes con antecedentes de cirugías cardíacas o enfermedades coronarias pueden realizar actividades físicas como correr, siempre bajo supervisión médica y ajustando la intensidad. Durante los chequeos médicos, se realizan evaluaciones como:
– Auscultación de soplos cardíacos.
– Electrocardiogramas (EKG o ECG).
– Radiografías de tórax.
– Pruebas de esfuerzo cardiopulmonar, que miden el oxígeno y dióxido de carbono para detectar irregularidades.

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Síntomas como dificultad respiratoria durante ejercicios leves, opresión en el pecho, mareos o desmayos requieren evaluación médica inmediata, ya que pueden indicar anomalías cardíacas o pulmonares.

**Redacción FV Medios**

**REDACCIÓN FV MEDIOS**