La dueña de un refugio animal en Texas fue arrestada después de que una inspección en su hogar revelara que ella y su novio mantenían a más de 80 perros en condiciones deplorables. Los investigadores temen que más de un centenar de canes hayan muerto, informaron las autoridades. El hallazgo en la casa de Ashley McFadden, de 26 años, se produjo después de que ella solicitara a la Oficina del Sheriff del Condado de Tyler que realizara la investigación para ‘aprobar su hogar como un lugar seguro’ para su organización, Southeast Texas Paw Patrol, según un comunicado oficial. Durante la inspección de febrero, los agentes tuvieron libre acceso a la vivienda que McFadden compartía con su novio, Timothy Brockman, de 28 años. Los oficiales detectaron anomalías al ingresar a la propiedad, donde observaron tres perros atados con cadenas y otros cuatro deambulando sueltos. También encontraron un corral exterior que, según McFadden, estaba destinado exclusivamente a los canes más agresivos, incluidos algunos que previamente habían escapado y atacado a otros animales. El interior de la casa presentaba jaulas desbordadas que aparentemente no habían sido limpiadas en días o semanas. En una de las jaulas, una perra madre y sus cachorros yacían sobre una acumulación de heces, según detalló la oficina del sheriff. Los agentes contabilizaron aproximadamente 50 perros en la residencia durante esa visita. McFadden fue imputada en febrero por dos cargos de crueldad hacia animales no ganaderos —uno como delito grave y otro como delito menor— y liberada bajo fianza con la condición de reubicar a todos los perros en un plazo de 21 días. Sin embargo, al regresar a principios de marzo, los agentes descubrieron que había acumulado aún más animales. ‘El olor a gas metano, producido por las heces caninas, era abrumador. Había desechos animales en cada habitación… representando un peligro evidente para cualquier persona o animal dentro de la residencia’, describió la oficina del sheriff. Las autoridades estimaron que entre 15 y 20 cadáveres de perros se encontraban almacenados en contenedores de plástico, neveras portátiles y jaulas, en diversos estados de descomposición. Brockman, presente durante la inspección, admitió que su responsabilidad era enterrar a los canes fallecidos. Los 54 perros incautados por el sheriff fueron trasladados al refugio Who Saved Who en el Condado de Montgomery, Texas. Otros grupos de rescate del área de Houston asumieron la custodia de 30 perros adicionales, totalizando 84 animales rescatados, según reportó Fox 26 Houston. Los investigadores estiman que más de 100 perros podrían haber muerto en la propiedad. En una publicación en Facebook, McFadden afirmó que había ‘estado rescatando perritos preciosos por un tiempo’ antes de establecer oficialmente la organización sin fines de lucro en diciembre de 2023. Actualmente, tanto McFadden como Brockman enfrentan cargos de crueldad animal como delito grave y delito menor, y permanecen detenidos con fianzas idénticas de $70,000. **REDACCIÓN FV MEDIOS**



