Omar Fernández propuso que los senadores renuncien al barrilito para enfrentar la crisis petrolera. El barrilito es un fondo opaco, sin rendición de cuentas, moralmente cuestionable. Pero eliminarlo no resuelve una crisis fiscal.
Es como apagar un incendio con una cucharita de agua destilada.
Proponer lo indefendible como solución a lo inmanejable tiene un nombre clásico: populismo.
Y el populismo, aunque venga de rostros jóvenes y con buena dicción, sigue siendo viejo modelo.
Te podría interesar:

