Autoridades investigan muerte de mujer durante procedimiento estético en clínica previamente clausurada

0
44

Autoridades sanitarias y judiciales investigan la muerte de una mujer de 32 años ocurrida durante un procedimiento estético en una clínica de Santiago que había sido clausurada previamente. El Ministerio de Salud Pública ordenó el cierre de la clínica estética Diosa el 26 de marzo, luego de que Angélica Geraldín Hernández falleciera mientras presuntamente se le realizaba una liposucción.

De acuerdo con familiares de la víctima, el procedimiento habría sido realizado por el doctor Óscar Polanco, identificado como ginecólogo y no como especialista en cirugía plástica. El caso también ha puesto atención sobre denuncias anteriores relacionadas con intervenciones médicas realizadas fuera de los marcos regulatorios establecidos por las autoridades sanitarias.

La Sociedad Dominicana de Cirujanos Plásticos afirmó en un comunicado que la muerte de Hernández no sería un hecho aislado, sino “una tragedia anunciada”. La organización recordó que desde hace tiempo había alertado sobre médicos y centros que ofrecen procedimientos quirúrgicos sin cumplir los requisitos legales correspondientes.

Asimismo, el gremio mencionó una investigación periodística publicada en marzo de 2025 que reveló la promoción de cursos rápidos o “mini residencias” de cirugía plástica en esa misma clínica. Según materiales promocionales difundidos en ese momento, el programa tenía un costo de 6,040 dólares e incluía jornadas prácticas con pacientes reales.

Entre los facilitadores figuraba el ginecólogo Juan Óscar Polanco, de acuerdo con la información divulgada durante la investigación periodística. Las denuncias señalaban un esquema en el que pacientes habrían sido utilizados dentro de procesos de enseñanza sin contar con respaldo académico ni reconocimiento oficial.

Tras la publicación de ese reportaje, el Ministerio de Salud Pública ordenó el cierre del establecimiento, aunque meses después el centro continuaba operando.

Familiares indicaron que Angélica Hernández inició el proceso para someterse a una cirugía estética en noviembre de 2025 tras ser contactada por una coordinadora de citas identificada como Karen Piña. Según el testimonio de su hermana Erika Hernández, inicialmente le ofrecieron un paquete quirúrgico que incluía varios procedimientos estéticos.

Durante la consulta, indicó que debía realizarse una abdominoplastia junto con otros procedimientos corporales y le solicitaron un adelanto de 20,000 pesos para reservar el paquete. El procedimiento estaba previsto inicialmente en una clínica de Santo Domingo, pero posteriormente fue trasladado a la clínica estética Diosa en Santiago.

Antes de la intervención, la joven grabó videos de las instalaciones con su teléfono y envió audios a familiares describiendo las etapas previas al procedimiento. También firmó un documento de consentimiento informado minutos antes de ingresar al quirófano. Mientras se realizaba la operación, sufrió un paro cardíaco que provocó su fallecimiento.

Familiares responsabilizan por lo ocurrido a varias personas vinculadas al proceso de captación y coordinación del procedimiento médico. Su hermana Laura Hernández señaló a Karen Piña como la persona encargada de captar pacientes, además del doctor Óscar Polanco, a quien identifica como propietario del centro.

Según explicó, la propia Angélica había enviado audios en los que mencionaba que Polanco sería quien realizaría la operación. La familia también indicó que desconocía que la clínica había sido previamente clausurada por las autoridades sanitarias.

Te podría interesar:

Aseguraron que supieron de esa situación posteriormente a través de publicaciones en redes sociales y reportes en internet. Según indicaron, residentes cercanos al centro les informaron que el establecimiento realizaba procedimientos durante la madrugada mientras aparentaba estar cerrado.

El caso es investigado por la Fiscalía de Santiago. La fiscal Yeilín Durán envió el cuerpo al Instituto Nacional de Ciencias Forenses para la autopsia correspondiente. Además, solicitó al Ministerio de Salud Pública verificar el estatus de habilitación del establecimiento. Entre las observaciones figuraban modificaciones estructurales no autorizadas que no coincidían con los planos aprobados en 2021.

Las autoridades también identificaron inconsistencias en el expediente clínico de la paciente. El consentimiento informado fue firmado únicamente por la paciente y una testigo, pero no por un médico responsable, como establece el protocolo. Además, el supuesto director médico del centro, Heriberto Duranzo, informó a las autoridades que no se encontraba en el lugar el día del procedimiento.

El Ministerio de Salud Pública indicó que recopila información del caso para remitirla a la dirección jurídica de la institución y determinar posibles responsabilidades.

Testimonios de otras personas que iniciaron procesos quirúrgicos en la misma clínica describen un sistema de captación de pacientes fuera del circuito médico formal. Un denunciante anónimo señaló que la coordinadora identificada como Karen Piña se encargaba de contactar pacientes, gestionar pagos y coordinar las intervenciones.

Según esos testimonios, pacientes eran trasladados desde diferentes provincias del Cibao hacia centros donde se realizarían las cirugías. Algunas personas indicaron que antes de las intervenciones permanecían en viviendas cercanas y luego eran trasladadas en camillas hacia el establecimiento durante la madrugada.

De acuerdo con los relatos, los procedimientos se realizaban en horarios nocturnos cuando el centro aparentaba estar cerrado. El caso ha reavivado el debate sobre la supervisión de clínicas estéticas y la necesidad de reforzar los mecanismos de control sanitario.

Especialistas y autoridades consideran que la situación expone debilidades en los sistemas de vigilancia y la existencia de redes que captan pacientes fuera del sistema médico formal. Una clínica que ya había sido clausurada, denunciada y advertida, continuó operando.

**REDACCIÓN FV MEDIOS**