Mientras la gobernadora de Nueva Jersey, Mikie Sherrill, se prepara para presentar su primer plan de gastos el próximo 10 de marzo, la Legislatura estatal mantiene pendiente una decisión clave: aprobar o no un proyecto de ley que agregaría una tarifa de 40 centavos a cada factura telefónica para financiar de manera permanente la línea directa 988, el sistema de atención para casos de suicidio y crisis de salud mental.
El debate llega en un momento delicado. Más de 650 residentes del estado se quitaron la vida en 2025, según datos provisionales del Departamento de Salud de Nueva Jersey. La cifra representa al menos 12 muertes más que el año anterior y el primer aumento significativo desde 2022, de acuerdo con estadísticas estatales. Detrás de esos números hay familias devastadas y comunidades que enfrentan una emergencia silenciosa.
La línea 988, activa desde 2022 en todo el país bajo el sistema 988 Suicide & Crisis Lifeline, ofrece consejería telefónica, por mensaje de texto y chat en línea, además de la posibilidad de enviar equipos móviles de respuesta en crisis. En Nueva Jersey, el volumen de llamadas no ha dejado de crecer: registró 57,000 contactos en su primer año de operación y solo en los primeros 6 meses de 2025 procesó 62,000, según Valerie Mielke, comisionada adjunta de Servicios de Salud.
Financiamiento estable en medio de un déficit millonario
El proyecto de ley, impulsado por el senador demócrata Joseph Vitale, presidente del Comité Senatorial de Salud, Servicios Humanos y Personas Mayores, busca generar aproximadamente $67.3 millones de dólares anuales. La Oficina de Servicios Legislativos estima que esos fondos permitirían sostener la línea directa, los 62 equipos móviles locales y la creación de centros de estabilización para crisis de salud mental, concebidos como alternativa a las salas de emergencia hospitalarias.
“Tener que defender esa financiación como una partida presupuestaria cada año contra otros intereses importantes es realmente innecesario”, afirmó Vitale en declaraciones a NJ Spotlight News. A su juicio, depender del presupuesto anual deja el programa vulnerable a recortes en un contexto donde los recursos estatales son limitados y las necesidades sociales compiten entre sí.
La presión financiera es real. La administración de Sherrill reconoció recientemente que el estado enfrenta una brecha de $3,000 millones entre los ingresos proyectados y el gasto planificado. Ese déficit complica cualquier discusión sobre nuevas inversiones, incluso en áreas críticas como la salud mental.
A nivel nacional, la situación también es alarmante. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) han advertido que las emergencias de salud mental han alcanzado niveles críticos, especialmente entre adolescentes y adultos jóvenes. Aunque todos los estados cuentan con la línea 988, el año pasado, la administración del presidente Donald Trump eliminó la financiación federal para la opción “Presione 3”, que ofrecía apoyo especializado a jóvenes LGBTQ+, un grupo con tasas desproporcionadamente altas de intentos de suicidio.

Más llamadas y nuevos centros de crisis en camino
En Nueva Jersey, los defensores de la salud mental insisten en que la línea 988 ya está salvando vidas. Durante una audiencia reciente del Comité de Envejecimiento y Servicios Humanos de la Asamblea en Trenton, Christie Schweighardt, representante estatal de la Fundación Americana para la Prevención del Suicidio, relató su experiencia personal. Hace una década, cuando atravesaba una crisis profunda, llamó a lo que entonces era el número de prevención del suicidio. “Gracias a este servicio de crisis, me conectaron de inmediato con alguien que me ayudó a tranquilizarme y a encontrar recursos de salud mental que me salvaron la vida”, dijo ante los legisladores.
Desde el año pasado, los consejeros capacitados pueden despachar equipos móviles para asistir en persona a quienes lo necesiten. Este personal ha respondido casi 700 veces, de acuerdo con datos oficiales. Sin embargo, expertos advierten que contestar el teléfono y enviar ayuda inmediata no es suficiente si no existe una red de atención posterior.
“Corremos el riesgo de crear un sistema en el que se contesta el teléfono, se envía un equipo móvil y no hay ningún lugar apropiado adonde ir después”, alertó Lisa Lawson, de la Asociación de Agencias de Salud Mental y Adicciones de Nueva Jersey. Su preocupación apunta a la falta de centros de estabilización y viviendas de transición totalmente financiadas.
El primer centro de crisis abrirá en primavera y será operado por el Centro de Salud Conductual de la Universidad de Rutgers. El plan contempla 5 centros de estabilización y 2 hogares de desvío que ofrecerían alojamiento de hasta 30 días para personas en proceso de recuperación. No obstante, no todos estos servicios cuentan aún con financiamiento asegurado.
El proyecto de ley no está exento de críticas. Algunos legisladores republicanos, entre ellos el senador Robert W. Singer, han expresado su rechazo a la creación de un nuevo cargo en las facturas telefónicas. Singer ha señalado que no se opone a la línea 988 ni a su financiación permanente a través del presupuesto estatal, pero rechaza la imposición de más tarifas a los residentes.
Para miles de familias en Nueva Jersey, incluidas muchas en comunidades inmigrantes que enfrentan barreras de idioma, estigma cultural y dificultades económicas, la existencia de una línea accesible y gratuita puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte. El aumento en el volumen de llamadas sugiere que la población está dispuesta a buscar ayuda, pero también evidencia la magnitud de la necesidad.
La decisión que tome la Legislatura en las próximas semanas definirá no solo el modelo de financiamiento, sino el alcance real de la respuesta del estado ante una crisis que no distingue edad, raza ni nivel socioeconómico. Con cifras de suicidio en aumento y un sistema en expansión, Nueva Jersey enfrenta una encrucijada: asegurar fondos estables para fortalecer la red de apoyo o dejar que el programa dependa cada año de un presupuesto bajo presión.
En juego no está solo una tarifa de 40 centavos, sino la capacidad del estado para sostener un salvavidas que, para miles de residentes, puede ser la última esperanza en el momento más oscuro.
Si usted atraviesa por un momento complicado en el que cree está en riesgo su vida, busque ayuda:
* Llame al 911, 988 o al (800)-942-6906.
* Envíe el mensaje de texto “WELL” a 65173.
* Línea Nacional de Ayuda contra la Violencia Doméstica 1-800-799-SAFE (7233) y www.thehotline.org
* Revise información en:
https://nycwell.cityofnewyork.us/es/
https://988lifeline.org/es/inicio/
https://www.bbc.com/mundo/articles/c87g2n139e9o
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