El candidato independiente al Senado de Estados Unidos por Nebraska, Dan Osborn, reestructuró su campaña tras las acusaciones de desviar fondos para uso personal hacia sus familiares, incluida su esposa. Una queja ante la Comisión Federal Electoral (FEC) alega que ella recibió dinero de manera irregular a través de la campaña de Osborn, una red de comités de acción política (PAC) y firmas de consultoría.
Aunque pagar a familiares no es ilegal según la ley electoral federal, existen pautas estrictas: los servicios deben ser legítimos para la campaña y remunerados a valor de mercado. El grupo conservador Americans for Public Trust presentó una queja ante la FEC, denunciando un “esquema” ilegal de la campaña de Osborn y dos PAC para pagar a casi media docena de sus parientes.
La esposa de Osborn, Megan, habría recibido cientos de miles de dólares de las campañas de su esposo y sus PAC afiliados, tanto directamente como a través de dos firmas de consultoría política para las que trabajaba o en las que tenía participación accionaria.
Frente a las críticas, Osborn y su esposa informaron al Omaha-World Herald que ella dejará sus roles en las dos firmas de consultoría y se unirá a la campaña como gerente de operaciones a tiempo completo. “No voy a permitir que Pete y sus compinches dicten quién dirige mi campaña”, declaró Osborn, refiriéndose al senador republicano Pete Ricketts, a quien desafía. “Nadie trabaja más duro que mi esposa”.
El portavoz de la campaña, John Dolan, calificó las acusaciones como “una broma” y cuestionó: “¿Por qué un multimillonario como Pete Ricketts le teme a un mecánico?”. Osborn defiende que los pagos a su esposa, exgerente de bar, corresponden a tarifas de mercado por su labor fundamental en la campaña.
Según la queja, Megan recibió fondos directamente de la campaña y a través de las firmas Independent Campaigns LLC —de la que posee un tercio— y Dark Forest LLC. Solo dos días después de su creación, Independent Campaigns recibió un primer pago de $50,000 del Fondo de Héroes de la Clase Trabajadora (WCHF) de Osborn. En total, la firma habría obtenido casi $200,000 de la campaña principal, el WCHF y otro PAC llamado League of Labor Voters (LLV), que también controlaría Osborn.
De acuerdo con Americans for Public Trust, Megan acumuló cerca de $300,000 por conceptos como “consultoría de estrategia” y reembolsos. La queja también incluye pagos a dos cuñadas, un cuñado y la hija de Osborn, Georgia, quien recibió $4,200 de la campaña fallida de 2024 por “servicios de asistencia” cuando esta ya estaba inactiva.
“Quizás la familia Osborn tiene un talento político dinástico desconocido, como los Kennedy o los Roosevelt”, ironiza la queja. “O quizás el Sr. Osborn ha descubierto cómo canalizar dinero de campaña sin control a su familia”.
El Omaha-World Herald detalló que Megan no solo dejará las firmas de consultoría, sino que venderá su participación en Independent Campaigns. Su nuevo salario en la campaña será de $8,000 mensuales, menos que los $9,000 que ganaba antes de unirse a la campaña de 2024.
Caitlin Sutherland, directora ejecutiva de Americans for Public Trust, advirtió: “Osborn solo reestructuró los pagos a su esposa tras nuestra queja. Aún hay preguntas sobre los pagos a su hija, cuñado y cuñadas, y su control sobre dos PAC. Cambió de táctica, pero no está libre de culpa”.
Osborn, que se postula como independiente pero ha sido criticado por sus vínculos con demócratas, busca desbancar a Ricketts tras perder en 2024 contra la senadora republicana Deb Fischer.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**


