Expertos en psicología evalúan el patrón de comportamiento del expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, destacando el uso estratégico de la provocación como herramienta para influir en la narrativa política durante su gestión.
La doctora Katie Barge, psicóloga, indica que las acciones de Trump reflejan un «estilo de liderazgo orientado al dominio y la búsqueda de atención». Según Barge, «la provocación se emplea de manera deliberada para controlar la narrativa», mientras que cambios bruscos de política o gestos menores «funcionan como mecanismos de poder».
«Este comportamiento suele asociarse con personalidades que priorizan el triunfo, la visibilidad y el estatus sobre la coherencia o la cooperación», agregó Barge. Añadió que las decisiones de Trump parecen «reactivas y performativas», enfocadas en afirmar poder en el momento.
El doctor Tej Samani, investigador honorario de la Universidad de Sussex, afirma que el lenguaje de Trump responde a un patrón psicológico «estridente, reactivo y deliberadamente provocador». Samani explicó que este estilo «apela a la emoción más que a la reflexión» y que los cambios repentinos de opinión y declaraciones polémicas «son herramientas para generar estímulo y mantener la atención centrada en él».
La psicóloga Marianne Trent señaló que «acciones públicas provocativas o transaccionales pueden reflejar un liderazgo que prioriza el dominio y el control, especialmente en contextos de incertidumbre». Trent añadió que, desde una perspectiva evolutiva, los humanos reaccionan ante señales de alerta, lo que podría explicar la eficacia de estas estrategias.
Los análisis se basan en reportajes de medios como el *Daily Mirror*, que recopilan opiniones de profesionales sin emitir diagnósticos clínicos.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**


