Nurmala Hayati, empleada del hotel Bumi Aditya en Lombok (Indonesia), declaró en la segunda sesión del juicio que ni ella ni sus compañeros detectaron actividad inusual en la habitación de Matilde Muñoz, ciudadana española de 72 años. “Solo nos asomamos por la ventana. No vimos nada. No notamos nada sospechoso”, afirmó Hayati, testigo presentada por la Fiscalía indonesia.
El cuerpo de Muñoz fue encontrado el 2 de julio en una playa de la isla en estado avanzado de descomposición, tras permanecer oculto en áreas del hotel durante casi dos meses, según la investigación. La Fiscalía ha presentado a diez testigos, incluidos Hayati y Habib, otro trabajador del establecimiento.
En la primera sesión, la Fiscalía acusó a Suhaeli (alias “Eli”), empleado del hotel, y Heri Ridwan (alias “Geri”), exempleado, de participar en la muerte de Muñoz durante un intento de robo en su habitación. Ambos negaron premeditación y declararon que la víctima despertó mientras sustraían sus pertenencias, lo que derivó en su estrangulamiento y un golpe en la cabeza al caer de la cama. Indicaron que accedieron a la habitación por una ventana sin forzarla.
Los acusados enfrentan cargos por homicidio, asesinato premeditado y robo con violencia, delitos que, según el Código Penal indonesio, pueden acarrear penas de hasta 15 años de prisión o la pena capital, aunque esta última no se aplica de forma habitual en el país.
El juicio, iniciado el 17 de diciembre, es dirigido por los fiscales Danny Curia, Ni Made Saptini y Agung Kuntowicaksono. La próxima sesión está programada para el 14 de enero, donde comparecerán expertos forenses.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**


