
El presidente de EEUU, Donald Trump, ha calificado de “grave error” la elección de Mojtaba Jameneí como nuevo líder supremo de Irán, vista como un desafío de Teherán en medio de la guerra de Washington e Israel contra la nación persa. “Creo que cometieron un gran error. No sé si durará. Creo que cometieron un error”, ha trasladado el mandatario a la cadena NBC sobre el nuevo dirigente iraní, hijo de Alí Jameneí, el ayatolá que estuvo en el poder más de 30 años y fue asesinado durante los primeros ataques de la operación ‘Furia Épica’ el 28 de febrero.
Por su parte, el embajador de Israel ante la ONU, Danny Danon, ha asegurado que la elección de Mojtaba Jameneí para suceder a su padre no supone un cambio del régimen con el que la operación conjunta con EEUU quiere terminar. “Cambiar al hombre que está al mando no cambia el régimen“, ha declarado el embajador israelí en una rueda de prensa. “Es la misma ideología, las mismas ambiciones nucleares, los mismos misiles balísticos, los mismos representantes del terrorismo…”, ha indicado.
Según Danon, Israel sigue “comprometido” con los objetivos de la operación conjunta con Washington “para desmantelar las capacidades nucleares y balísticas del régimen y debilitar la maquinaria que le permite amenazar a la región y oprimir a su propio pueblo”. “A medida que la maquinaria se debilite, ustedes, el pueblo de Irán, tendrán la oportunidad de forjar su futuro con derechos y justicia para las mujeres”, ha agregado.
Trump, que ya había calificado al religioso de 56 años de “peso ligero”, dudó la semana pasada sobre la permanencia en el poder de un nuevo líder supremo que no contara con su visto bueno. “Tendrá que obtener nuestra aprobación”, dijo Trump en una entrevista con la cadena ABC News. “Si no la obtiene, no durará mucho”, advirtió el republicano, quien no descartó aceptar a un sucesor vinculado al antiguo régimen de los ayatolás siempre que sea un “buen líder”.
Mojtaba Jameneí fue elegido el domingo como tercer líder del sistema sagrado de la República Islámica de Irán para “evitar que el país quede sin liderazgo”. La Guardia Revolucionaria, el cuerpo militar más poderoso del país, expresó su lealtad y lo saludó lanzando una oleada de ataques en su nombre.
EEUU e Israel lanzaron un operativo militar a gran escala que ya entra en su segunda semana con sucesivos bombardeos a objetivos dentro de Irán que han resultado en la muerte de Alí Jameneí, parte de la cúpula militar iraní y cientos de civiles, entre ellos niños.
Teherán ha respondido con ataques a las embajadas y bases militares estadounidenses en países de la región, entre ellos Kuwait y Arabia Saudí, en los que han muerto al menos siete militares norteamericanos. Trump ha justificado la ofensiva militar en la supuesta intención de Irán de “apoderarse de todo Oriente Medio” y ha descrito al país como un “tigre de papel” cuyas capacidades de defensa han sido neutralizadas.


