
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado este jueves que firmará una orden ejecutiva para garantizar el pago inmediato a los agentes de seguridad aeroportuaria, quienes han trabajado sin salario debido al cierre parcial del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), con el objetivo de reducir los retrasos y problemas operativos en los aeropuertos del país.
Trump ha afirmado en un mensaje en su cuenta de Truth Social que instruirá al nuevo secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, para que ejecute el pago “de inmediato” para hacer frente a la “situación de emergencia” y “detener el caos en los aeropuertos”.
El mandatario ha atribuido de nuevo la crisis al rechazo de los demócratas a financiar completamente al departamento sin que se incluyeran políticas migratorias para fiscalizar de cerca a los agentes migratorios, tras las polémicas redadas contra inmigrantes que dejaron dos ciudadanos estadounidenses fallecidos en enero.
El bloqueo presupuestario que afecta a Seguridad Nacional comenzó el 14 de febrero y ha dejado sin fondos discrecionales a agencias como la Administración de Seguridad del Transporte (TSA), lo que ha provocado que miles de agentes trabajen sin cobro y quejas de ausentismo y tiempos de espera extremadamente largos en puntos de control aeroportuarios en todo el país.
Las ausencias de la plantilla en varios aeropuertos
Un 40,3 % de la plantilla del TSA del Aeropuerto William P. Hobby de Houston (Texas) se ausentó de su puesto de trabajo esta semana, según los últimos datos del Departamento de Seguridad Nacional.
Le siguen el Aeropuerto Internacional Hartsfield-Jackson de Atlanta (Georgia), donde faltó un 37,4 %; el Aeropuerto Intercontinental George Bush de Houston (Texas), que registró un 36,1 % de bajas; y el Aeropuerto Internacional Louis Armstrong de Nueva Orleans (Luisiana), que tuvo un 34,9 % menos de personal.
Para intentar reducir estos tiempos, la Administración de Trump movilizó a los agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) en más de 10 aeropuertos del país, aunque las autoridades no han especificado el número total de efectivos.
El zar de la frontera de la Casa Blanca, Tom Homan, explicó que el ICE ayudará a la TSA “a hacer su trabajo en áreas que no requieren conocimientos especializados”, como vigilar una salida, gestionar las colas o controlar las multitudes.
Varias organizaciones promigrantes han cargado contra esta decisión, especialmente después de que Trump sugiriera que los agentes federales también podrán llevar a cabo arrestos y detenciones, aunque no sea el objetivo del despliegue.


