
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, se ha reunido este miércoles en la Casa Blanca con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en un encuentro con el foco en las negociaciones nucleares entre Washington y el régimen iraní. También para abordar la situación en Oriente Próximo y en especial en Gaza, donde la segunda fase del plan de paz impulsado por EEUU se encuentra plenamente operativa. En el encuentro han participado también el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio; el secretario de Guerra, Pete Hegseth; el enviado especial de Trump en Oriente Medio, Steve Witkoff; y el yerno y asesor del presidente, Jared Kushner.
Netanyahu llegaba este miércoles a Washington con la intención de exponer a Trump las “bases de las negociaciones” nucleares. En concreto, tres líneas rojas que para Tel Aviv son claves: Irán debe renunciar plenamente a su programa nuclear, eliminar su programa de misiles balísticos y concluir el apoyo a milicias exteriores, como Hezbolá (Líbano) o Hamás (Gaza).
Durante la reunión, que ha durado casi tres horas, ambos mandatarios han tratado de fijar una posición común de los pasos a seguir en caso de que EEUU no alcanzase un acuerdo con Teherán que limite su programa nuclear y cumpla con las exigencias de Israel, según han informado medios israelíes. La Casa Blanca es escéptica sobre que se pueda alcanzar un acuerdo con el régimen de Jamenei para incluir las demandas israelíes sobre acotar el programa de misiles balísticos.
Trump aseguró, después de la reunión, que le ha insistido a Netanyahu en que las negociaciones con Irán continúen para ver si pueden llegar a un acuerdo. “Si es posible, le he hecho saber al primer ministro israelí que esa es mi preferencia. Si no, tendremos que esperar para ver qué pasa”, ha asegurado el inquilino de la Casa Blanca a través de su red, Truth Social. Sobre el encuentro, Trump ha añadido que fue “muy bueno”, aunque destacó que “no se llegó a nada definitivo”.

Por su parte, la oficina de Netanyahu ha asegurado en un comunicado que el primer ministro israelí aprovechó la cita para transmitir a Trump “necesidades de seguridad de Israel en el contexto de las negociaciones”. Ambos líderes, reza el comunicado, “acordaron mantener una estrecha coordinación y una comunicación continua”. En el encuentro, también se trató la situación de Gaza y los acontecimientos en la región de Oriente Próximo, según la oficina del primer ministro israelí.
Israel firma su entrada en la Junta de Paz
Antes de reunirse con Trump, Netanyahu mantuvo varios encuentros en Blair House —residencia de los mandatarios que visitan Washington invitados por el presidente— con altos cargos de la diplomacia estadounidense, en los que además de recibir información “actualizada” de la situación de las negociaciones con Irán, pudo discutir “asuntos regionales” de Oriente Próximo con el enviado especial de Trump en la región, Steve Witkoff, y con el asesor de la Casa Blanca y yerno del presidente, Jared Kushner.
Después, Netanyahu se reunió con Marco Rubio. En ese encuentro con el responsable de la diplomacia estadounidense, del que no han trascendido detalles, el primer ministro israelí firmó el acta de adhesión de Israel a la Junta de Paz, el organismo que velará por el cumplimiento del plan de paz de Gaza, y que Trump busca impulsar como foro de resolución de conflictos a nivel mundial.
Este viaje ha sido el séptimo que Netanyahu ha realizado a Estados Unidos desde el inicio del segundo mandato de Trump, en enero de 2025. De hecho, el primer ministro israelí volverá a viajar al país la semana que viene, para participar en la conferencia anual del lobby proisraelí AIPAC.
Irán asegura que “no busca” tener armas nucleares
Irán, por su parte, ha rechazado tajantemente cualquier influencia que Israel pueda ejercer sobre sus negociaciones con Estados Unidos, y su secretario de Defensa, Ali Shamkhani, ha asegurado que es “innegociable” limitar su programa balístico, como exige Israel a Estados Unidos. “Es una línea roja”, ha asegurado Shamkhani, que además ha apuntado que “cualquier ataque limitado será considerado por Irán como el comienzo de una guerra” que no se “limitará a una zona geográfica específica ni a las dos partes implicadas”.
Sobre las negociaciones con Estados Unidos, el presidente de Irán, Masud Pezeshkian, ha asegurado este miércoles que Teherán no persigue el objetivo de tener armas nucleares. “No buscamos armas nucleares. Lo hemos anunciado repetidamente y estamos listos para cualquier verificación”, ha asegurado Pezeshkian en las celebraciones del 47º aniversario de la revolución iraní, una ocasión que el régimen ha aprovechado para llenar las calles de sus partidarios y exhibir unidad tras las protestas multitudinarias del pasado mes de diciembre, que se saldaron con al menos 2.000 fallecidos.
Así, Pezeshkian ha asegurado que Irán está dispuesto a negociar “en el marco de las leyes internacionales y las de nuestro país”. “Nos moveremos dentro de las líneas rojas que ha trazado el líder supremo (el ayatolá Alí Jamenei)”, ha remarcado.
En cualquier caso, Irán rechaza las reclamaciones de Israel sobre el proceso, y asegura que solo está dispuesto a negociar ciertas limitaciones sobre su programa nuclear a cambio de que Estados Unidos suavice las sanciones que pesan sobre el país. El primer encuentro entre ambas delegaciones en Omán fue calificado, tanto por Washington como por Teherán, de “bueno”, y se emplazaron a una nueva reunión pronto.
Las conversaciones entre Estados Unidos e Irán arrancaron el 6 de febrero, en medio de una creciente tensión por el despliegue ordenado por Trump de la flota estadounidense en aguas del mar Arábigo. Ambos países habían mantenido durante meses conversaciones indirectas para alcanzar un acuerdo sobre las capacidades nucleares iraníes después de que, en junio de 2025, Estados Unidos destruyese en un ataque aéreo gran parte de las instalaciones de enriquecimiento de uranio del país. Todo ello en el marco de una guerra de doce días entre Irán e Israel.


