Irán enfrenta protestas desde finales de diciembre, reprimidas por el Gobierno. Según la ONG iraní Hrana, las manifestaciones han dejado 538 muertos y más de 10.000 detenidos. Iran Human Rights eleva la cifra de fallecidos a 648, mientras que el grupo opositor Muyahidines del Pueblo de Irán reporta más de 3.000 muertos, incluyendo menores de edad.
El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, declaró que su administración evalúa opciones, incluyendo una posible intervención militar, si la represión continúa. Biden confirmó que líderes iraníes contactaron a su Gobierno para negociar y advirtió que ‘podríamos actuar antes de una reunión’.
El líder supremo de Irán, Alí Jamenei, atribuyó las protestas a un ‘complot de enemigos extranjeros’ y advirtió a Estados Unidos que cese su ‘engaño’. Destacó manifestaciones progubernamentales como muestra de apoyo al régimen.
El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, afirmó que Irán no busca la guerra pero está ‘totalmente preparado’ para enfrentarla. Negó responsabilidad en la violencia, señalando que grupos armados se infiltraron en las protestas. Confirmó un canal de comunicación directo con el enviado especial de Estados Unidos para Oriente Próximo, Steve Witkoff.
La Unión Europea analiza imponer nuevas sanciones a Irán por la represión de las protestas. El portavoz comunitario de Exteriores, Anouar el Anouni, indicó que los Estados miembros evaluarán medidas adicionales. La presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, prohibió la entrada a la Eurocámara de representantes diplomáticos iraníes, argumentando que el régimen se sostiene mediante ‘tortura, represión y asesinatos’.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**


