
El ultimátum de Donald Trump a Irán para reabrir el estrecho de Ormuz afronta sus últimas horas mientras el presidente de Estados Unidos redobla sus amenazas contra el régimen persa. “Esta noche morirá toda una civilización, para no volver jamás”, ha insistido Trump este martes en redes sociales. “No quiero que eso suceda, pero probablemente ocurrirá”, ha expuesto el mandatario, a lo que ha añadido que “tal vez pueda ocurrir algo revolucionario y maravilloso”, en referencia a un hipotético cambio de posición de Teherán para cumplir con las exigencias de Washington. “¿Quién sabe? Lo descubriremos esta noche”, ha emplazado Trump para conocer el desenlace del ultimátum, el cual acaba a las 20.00 horas (2.00 de la madrugada del miércoles, hora peninsular española), antes de señalar en Fox News, a cuatro horas de la fecha límite, que se encuentra en “negociaciones intensas” con Irán en estos momentos.
Estados Unidos mantendría así su amenaza de destruir todos los puentes y centrales eléctricas de Irán si el régimen de los ayatolás no accede a desbloquear el estrecho de Ormuz. A pocas horas de que finalice el plazo, Trump ha incidido en que, ahora, en Irán se ha dado “un cambio de régimen”, con “mentes diferentes, más inteligentes y menos radicalizadas” que han accedido al poder y que estarían negociando “de buena fe” para evitar un desenlace violento. Sin embargo, Irán ha desmentido en todo momento su disposición a aceptar las demandas estadounidenses y ha remitido a su propio plan de diez puntos. “Vamos a obtener una respuesta, y esperamos que sea la respuesta correcta”, ha subrayado este martes el vicepresidente estadounidense, J.D Vance.
Por su parte, el régimen iraní ha amenazado con abandonar la contención y extender sus ataques “más allá” de Oriente Próximo si Estados Unidos “cruza las líneas rojas” al atacar infraestructura civil en su país. “Actuaremos para privar a Estados Unidos y sus aliados del petróleo y el gas de la región durante años”, ha avisado la Guardia Revolucionaria en un comunicado remitido a la agencia iraní Tasnim. El cuerpo militar iraní también ha amenazado a los países árabes del Golfo, aliados de Washington, con abandonar la “gran contención” con la que, aseguran, han lanzado ataques contra intereses estadounidenses en sus territorios, si Trump finalmente cumple su advertencia.
En Teherán y diferentes ciudades de Irán, miles de personas han seguido el llamamiento del régimen de los ayatolás y han formado cadenas humanas en centrales eléctricas y puentes, en protesta contra Estados Unidos e Israel. El viceministro de Juventud y Deporte, Alireza Rahimi, ha pedido a los jóvenes del país en un comunicado que “se unan” en las instalaciones amenazadas por el presidente estadounidense para “decir al mundo que atacar infraestructuras públicas es un crimen de guerra”.
Israel y EEUU golpean Kharg e Irán ataca Arabia Saudí
Mientras, Israel y Estados Unidos intensifican sus ataques contra el régimen iraní. Este martes, la coalición ha vuelto a atacar la isla de Kharg, que alberga el principal emplazamiento de la industria petrolífera persa. Unos ataques lanzados de forma conjunta desde aviones y buques de guerra que habrían impactado en “docenas” de objetivos militares en la isla estratégica, alcanzando búnkeres, estaciones de radar y depósitos de munición. Por Kharg pasa el 90% de las exportaciones petroleras de Irán, por lo que la isla está en el punto de mira de Washington y Tel Aviv desde el comienzo de la guerra.
En paralelo, los ejércitos de Israel y Estados Unidos han atacado conjuntamente Teherán y diferentes zonas del país, centrándose en varios puentes y vías ferroviarias claves en la logística del país. En concreto, los puentes de Kashan (en el centro del país), Zanjan (en el noroeste) y Aminabad en el norte; además de las vías ferroviarias de Karaj (norte) y la autopista entre Teherán y Tabriz, fueron blancos de la ofensiva.
Israel, además, ha reivindicado ataques contra al menos ocho puentes que el régimen “utilizaba para el transporte de armas”, además de objetivos en Teherán, Karaj, Tabriz, Kashan y Qom. El Ejército israelí había emitido a primera hora de la mañana una advertencia en farsi a la población iraní para que evitasen utilizar el tren en todo el país hasta, al menos, las 21.00 horas hora local. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha defendido la ofensiva contra “infraestructura utilizada por la Guardia Revolucionaria” y ha asegurado que las acciones buscan “debilitar y aplastar al régimen de terror” y no afectar “a la población civil iraní”.
Por su parte, Teherán ha reivindicado un ataque con drones y misiles contra el complejo petroquímico de Jubail, en Arabia Saudí, uno de los más grandes del mundo y propiedad de tres empresas estadounidenses, “en respuesta” a los ataques israelí-estadounidenses, según ha explicado la Guardia Revolucionaria en un comunicado difundido por la agencia persa Fars. Pakistán, que intenta mediar entre EEUU e Irán, ha condenado los ataques y ha advertido al régimen de los ayatolás de que sus acciones suponen “una escalada innecesaria que frustra los esfuerzos” de paz, en palabras de la portavocía del Ejército pakistaní.
Al mismo tiempo, en Estambul se ha producido un tiroteo ante el consulado israelí de la ciudad. En el suceso, un atacante ha muerto y dos han resultado heridos, según ha informado el gobierno turco. Dos policías también han resultado heridos en el incidente. La televisión turca NTV ha conectado a uno de los atacantes con redes del Estado Islámico. Hay que recordar que Israel no cuenta con personal diplomático en Turquía desde octubre de 2023, cuando Ankara criticó la ofensiva sobre la Franja de Gaza.
Israel destruye un nuevo puente en el sur del Líbano
Israel mantiene a la vez su ofensiva aérea y terrestre sobre el Líbano, donde ha derribado un nuevo puente, el séptimo desde el inicio de su operativo militar contra Hezbolá, en el sur del país, sobre el río Litani. Una zona sobre la que Tel Aviv ha reivindicado su intención de ocupar militarmente, y que supone cerca del 8% del territorio del país vecino. El Ejército israelí argumenta que estos puentes son infraestructuras clave para la milicia chií, si bien también lo son para la población civil de la zona, en su mayor parte evacuada por los ataques.
En esa misma zona del país, el Ejército israelí ha informado del ataque contra una mezquita, que ha sido destruida en un operativo contra miembros de la unidad antitanque de Hezbolá que se refugiaban en el edificio. “Las fuerzas neutralizaron a los terroristas y destruyeron el recinto para eliminar la amenaza”, ha indicado un portavoz de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) en un comunicado.
Los bombardeos israelíes también se concentran sobre este país y los suburbios al sur de Beirut, conocidos bastiones de Hezbolá, si bien también se han producido contra otras zonas de la ciudad habitadas por civiles. Las autoridades libanesas cifran en 1.530 personas fallecidas y más de 4.800 las heridas por la ofensiva israelí desde su comienzo el 2 de marzo. En total, el operativo del Ejército hebreo ha provocado el desplazamiento de 1,2 millones de personas, según el gobierno de Beirut.


