
La tregua de dos semanas pactada este miércoles entre Irán y Estados Unidos no ha arrancado como cabría esperar. Tanto Irán como Kuwait han denunciado ataques contra su infraestructura. Además, el acuerdo ha arrancado envuelto en un halo de desconfianza por ambas partes; desde Irán, han dejado claro que mantienen el “dedo en el gatillo” y que no creen en las promesas de EEUU, mientras que JD Vance, vicepresidente estadounidense, ha calificado la tregua de “frágil” y ha aseverado que el buen futuro de las negociaciones “depende de los iraníes y de cómo negocien”.
La Compañía Nacional de Petróleo de Irán denunció este miércoles un “cobarde” ataque contra su refinería en la isla de Lavan. El ataque se habría producido horas después de que durante la madrugada del miércoles (hora iraní) entrase en vigor el acuerdo. La compañía afirmó que no se han producido víctimas, pero sí un incendio que no ha afectado el suministro de combustible.
Kuwait, país que alberga la sede del cuartel general avanzado del CENTCOM de EEUU (su núcleo operacional y de logística en Oriente Próximo), denunció este miércoles que sus instalaciones petroleras fueron blanco de una oleada de ataques iraníes con drones. “Desde las 8:00 (5.00 GMT) de la mañana de hoy, las defensas aéreas kuwaitíes han estado lidiando con una intensa ola de ataques iraníes hostiles y maliciosos, durante la cual se neutralizaron 28 drones que tenían como objetivo al Estado de Kuwait”, dijo un comunicado del Ejército kuwaití en su cuenta oficial en X.
Desconfianza mutua entre Teherán y Washington
También ha habido cruces en las retóricas de los portavoces de ambos países. El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, ha cuestionado las intenciones de las autoridades iraníes y ha asegurado que se trata de una “tregua frágil“. Desde Hungría, donde está prestando el apoyo de la Casa Blanca a la reelección de Viktor Orban en los comicios de este domingo, Vance ha asegurado que “los iraníes han aceptado abrir los estrechos” y que “Estados Unidos ha aceptado detenerse”, añadiendo que los aliados, en referencia a Israel, “han acordado dejar de atacar”.
“Si van a mentir, si van a hacer trampas, si van a intentar impedir que incluso la frágil tregua que hemos establecido se lleve a cabo, entonces no van a estar contentos”, ha indicado, avisando de que Trump ha dejado claro que no usará el poder militar contra la República Islámica. “Eso es lo que nos ha dicho que hagamos. Si los iraníes están dispuestos a trabajar con nosotros de buena fe, creo que podemos llegar a un acuerdo“. “En última instancia, depende de los iraníes y de cómo negocien. Espero que tomen la decisión correcta”, zanjaba.
Desde el territorio persa, la desconfianza en Estados Unidos y en la “frágil” tregua es más que evidente. A primera hora de la mañana, y tras conocerse el acuerdo, el Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní ha advertido que “mantiene el dedo en el gatillo” ante cualquier posible “error del enemigo”. Además, han precisado que el acuerdo de la tregua “no supone el fin de la guerra“, y mantienen su “desconfianza total” hacia EEUU.
Por su parte, la Guardia Revolucionaria de Irán ha señalado que “no tiene confianza” en las promesas que llegan desde Norteamérica y prometen responder a cualquier agresión estadounidense o israelí “con un nivel superior”. Además, lanzaron varios mensajes contra los países de Oriente Próximo que albergan bases estadounidenses: “Los socios regionales de EEUU han sido testigos de la debilidad de Washington y del régimen sionista, y deberían tomar nota y cesar su cooperación con ellos”.
Trump asegura que sus 15 puntos se están negociando
El presidente de EEUU, Donald Trump, aseguró durante la madrugada que la jornada sería recordada como “un gran día para la paz mundial” y que “habrá muchas iniciativas positivas”. Asimismo, Trump celebró que gracias al acuerdo “se ganará mucho dinero” hasta el punto de que podrá llegar “la Edad de Oro de Oriente Próximo” y la República Islámica “podrá iniciar el proceso de reconstrucción”.
Sobre las 14:00 del miércoles, hora española, el mandatario ha publicado en su red social Truth Social un mensaje en el que asegura estar “trabajando estrechamente con Irán”, en lo que será un “cambio de régimen muy productivo“. El magnate republicano asevera que “no habrá enriquecimiento de uranio en Irán” y EEUU trabajará de forma conjunta para “excavar y remover todo el polvo nuclear profundamente enterrado”. “Muchos de los 15 puntos ya han sido acordados”, señala el mensaje, en referencia a los puntos que envío en marzo EEUU a Irán para poner fin a la guerra. Al mismo tiempo amenazó con imponer “inmediatamente” aranceles de un 50% a los países que provean armas a Irán.
Sin embargo, el acuerdo contemplado por Irán dista mucho de lo avanzado por Trump. Teherán ha anunciado este miércoles un decálogo de medidas que componen su propio plan de paz, entre las que destacan el control iraní del estrecho de Ormuz, el derecho a desarrollar el programa nuclear, garantías de no agresión, el levantamiento de las sanciones o la retirada de las fuerzas armadas de EEUU en la región.
El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, ha subrayado este miércoles quel la tregua contempla “la aceptación de los principios generales” que Teherán ha presentado. “Desde hoy, seguiremos estando unidos, ya sea en el campo de la diplomacia, en el de la defensa, en las calles o en el servicio público”, ha apostillado.
Israel afirma que el alto el fuego no incluye el Líbano
En cuanto al principal aliado de EEUU en la región y en la ofensiva, Israel, este ha aceptado la tregua pero ha rechazado que el alto el fuego tenga efecto en el Líbano, país que ha continuado atacando a lo largo de la mañana. El Ejército de Israel ha vuelto a emitir este miércoles su orden de desplazamiento a la población del sur de Líbano al norte del río Zahrani.
“La operación en el Líbano continúa, el alto el fuego no se aplica en el Líbano“, dice el comunicado, que reitera las órdenes de desplazamiento ya vigentes, pero se produce horas después de que el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, determinara que la tregua sí incluye al país levantino. Las fuerzas armadas israelíes aseguraron que continúan combatiendo al grupo chií libanés Hezbolá el sur del país y afirmaron que la población que permanezca en la zona estará arriesgando su vida.


