
Al conocer que dos españolas, madre e hija, había sido rescatadas tras el naufragio de un barco turístico en Indonesia, el español Santi Tinoco, asentado en Labuan Bajo -puerta de entrada al Parque Nacional de Komodo-, no dudó a la hora de ayudar a las supervivientes mientras se buscaba al resto de su familia. “Quiero que regresen todos juntos a España. A través de un grupo de Whatsapp destinado a emergencias leí sobre el accidente de un barco donde iba una familia española (de 6 personas) y que traían a dos rescatadas a Labuan Bajo”, declara a EFE Tinoco, quien regenta desde hace ocho meses la escuela de buceo ‘Mako’ en esta ciudad del oeste de la isla de Flores.

Otros cuatro españoles -un adulto y tres menores- habían desaparecido cuando el barco zozobró la noche del pasado viernes en aguas de la isla de Padar, a unas tres horas de navegación desde Labuan Bajo. Sevillano de nacimiento, Tinoco, de 35 años, acudió raudo al hotel donde las autoridades habían alojado inicialmente a las españolas y al verlas se fundió en un abrazo con la madre, Andrea, quien “tiene un corazón enorme”, remarca. “Pensé: se encuentran en la otra punta del mundo, sin conocer el idioma (…) necesita a alguien que la reciba, una cara amiga”, comenta el español, buzo de profesión con más de una década de experiencia y quien vive en Labuan Bajo desde hace unos 3 años.
Desde el primer momento, el español se volcó con las supervivientes y trató de mantenerlas distraídas mientras se organizaba y desplegaba el operativo de búsqueda para las otras cuatro personas. El joven, quien asegura que de no ser instructor de buceo le hubiera encantado ser profesor de niños, conectó rápido con la menor rescatada, de 7 años y quien ya se encuentra de regreso en Valencia, con quien creó un “fuerte conexión”. “Vi a la niña y dije: tengo que entretenerla. Compré unos cuadernos con lápices de colores y nos pusimos a dibujar peces y corales (…) fuimos a un spa y le pregunté si quería pintarse las uñas. Ella pidió que escribieran: ‘Amor’, por sus hermanos“.
El lunes los rescatistas recuperaron los restos mortales de otra menor, de 12 años. Cuando la madre, ya apoyada entonces por un hermano, llegó al puerto de Labuan Bajo para un primer reconocimiento, Tinoco y la pequeña rescatada fueron a dar un paseo agarrados de la mano para alejar a la menor de la trágica escena. “Es muy inteligente. Primero preguntaba dónde están sus hermanos y si van a regresar (…) después decía ‘si están muertos, está bien, pero que los traigan'”, recuerda el buzo, quien admite que ha derramado alguna lágrima y el vínculo creado ya es “personal”. “Yo no me puedo implicar un poquito, y si me implico me tiro de cabeza”, explica.
Tres siguen desaparecidos
El andaluz reconoce estar “un poco cansado física y mentalmente”, mientras a la par trata de atender su negocio de buceo, pero remarca que no escatimará en esfuerzos hasta el último momento. Tinoco se unió este jueves a las labores de búsqueda de los otros tres españoles sin localizar, al enrolarse a una lancha equipada con sonar y sumergirse en las aguas durante la misión. “Saltamos un par de veces al agua, pero no hubo suerte“, declaró tras el fin de las labores de hoy.
Los tres españoles que siguen desparecidos son Fernando Martín, exfutbolista y entrenador del equipo femenino B del Valencia CF; y dos menores: un hijo de Martín y un hijo de Ortuño. Ambos adultos contrajeron matrimonio recientemente. “Yo no quiero ser un héroe, ni que me ensalcen, ni nada (…) Cuando haces las cosas de corazón, la sonrisa de la niña, las palabras de la madre, con eso ya me siento satisfecho (…) Yo solo quiero que encuentren a toda su familia y regresen todos juntos a España”, sentencia Tinoco



