
El nombre de Sara Knafo es ajeno a casi cualquier persona ahora mismo, incluso en Bruselas, donde ejerce de eurodiputada por el partido francés Reconquista, dentro del grupo ESN en el Parlamento Europeo: pero ha saltado a la primera línea porque, además de ser la mano derecha -y pareja sentimental- de Eric Zemmour, quiere proyectar su carrera política más allá de la capital comunitaria. Knafo ha irrumpido con fuerza en la carrera hacia la alcaldía de París, que celebra elecciones el próximo mes de marzo. La capital gala busca a la sustituta de Anne Hidalgo y Knafo va ganando adeptos al tiempo que se hace, poco a poco, con el espacio ideológico hasta ahora dominado por Marine Le Pen.
Knafo quiere conseguir lo que no logró Zemmour en 2022: ganar. O al menos liderar de alguna manera la derecha radical, también con la mirada puesta en las próximas presidenciales -en 2027-, para las que todas las miradas están puestas en la propia Le Pen y también en Jordan Bardella, que será candidato si su jefa acaba inhabilitada por el caso de desvío de fondos precisamente del Parlamento Europeo.
A los 32 años quiere dar el verdadero primer impulso a su carrera política: es eurodiputada desde 2024 y ahora toca a las puertas de París con un paso por la prestigiosa universidad Science Po a sus espaldas. Para muchas voces en Francia ella fue precisamente quien terminó de empujar a Eric Zemmour a presentarse a las últimas elecciones presidenciales, donde Reconquista solo logró el 7% de los votos. Ella ahora necesitará mucho más para obtener el bastón de mando de la ciudad de la luz.
De ascendencia procedente de Argelia y Marruecos, Knafo mantiene como referentes a Donald Trump o Elon Musk, entre otros, y defiende que su formación es la que de verdad defiende los valores de una Francia “unida y tradicional” por delante de RN. “Reconquista es el único partido en Francia que defiende esta mezcla: pro-tecnología, pro-empresa, pero también la defensa de la identidad nacional”, expuso hace poco en una entrevista con Reuters.
Que admire en cierto modo a Trump no quiere decir que pretenda aplicar las mismas políticas en su país, o al menos eso dice; eso sí, está segura de que llegado el caso la Casa Blanca la apoyaría a ella y no a Marine Le Pen, aseguró.
A quien sí defendió abiertamente Knafo fue a Musk, y lo hizo en un discurso precisamente en el Parlamento Europeo. “Siempre preferiremos a Elon Musk antes que a Ursula von der Leyen, la libertad antes que la censura”, sostuvo, en referencia a la presidenta de la Comisión Europea. Ese mensaje fue ampliamente compartido en X y le supuso a Knafo la primera gran exposición en las redes sociales.
Siempre preferiremos a Elon Musk antes que a Ursula von der Leyen
En la Eurocámara, Knafo es miembro de la Comisión de Industria, Investigación y Energía y de la Delegación para las Relaciones con los Países del Magreb y la Unión del Magreb Árabe (DMAG), incluidas las Comisiones Parlamentarias Mixtas UE-Marruecos, UE-Túnez y UE-Argelia. También forma parte de la Delegación ante la Asamblea Parlamentaria de la Unión por el Mediterráneo y es miembro suplente de la Comisión de Medio Ambiente, Clima y Seguridad Alimentaria.
Fuentes parlamentarias consultadas por 20minutos la definen como una política directa y de ideas firmes, a la que ven como una buena candidata para París, aunque en los debates todavía nos las ha podido mostrar demasiado -su grupo es el penúltimo de la Eurocámara, sin contar a los No Inscritos- y esta misma semana, además, no votó en la moción de apoyo a Ucrania que se debatió en el Parlamento con motivo del cuarto aniversario de la invasión rusa. De cara a los próximos meses, Knafo apuesta por crecer políticamente desde lo local… pero en una de las ciudades más importantes de Europa.
De su plan para París, no obstante, aún se conocen solo unas pocas pinceladas; pero lo que se sabe es bastante “rupturista” para algunos expertos. Aboga, por ejemplo, por reducir a la mitad el número de funcionarios públicos en la capital francesa y dar marcha atrás en algunas de las políticas emblemáticas de la actual alcaldesa, Anne Hidalgo, entre ellas la reducción del límite de velocidad en la circunvalación de París. Hidalgo también prohibió los coches en las orillas del río Sena, pero Knafo quiere construir un paso de dos pisos en las orillas, con los coches circulando por debajo y los peatones por encima, según ella misma ha explicado.
¿Puede ganar las elecciones municipales? Lo cierto es que ha irrumpido con fuerza en los sondeos, pero todavía está lejos de disputar la victoria. Una encuesta publicada recientemente por Politico le da un 10% de intención de voto, a cierta distancia de Emmanuel Grégoire, el heredero de Hidalgo y cabeza de cartel de los socialistas (en un 33%) y de Rachida Dati, la candidata de la derecha tradicional (Los Republicanos), que se sitúa en torno a un 26%.


