
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha firmado este jueves una carta junto a otros líderes europeos para reclamar medidas ante la crisis energética por el conflicto en Oriente Próximo. La misiva, remitida al presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, reclama medidas para, entre otras cosas, “reducir la dependencia” de Europa de los combustibles fósiles en un momento en el que la subida del precio del petróleo amenaza la estabilidad global. Sánchez firma el texto junto a los líderes de Portugal y de los países nórdicos.
En la carta, hacen “un llamamiento a mantener la ambición climática y cumplir con los objetivos de reducción de emisiones” y además reclaman “la transición hacia el uso de energías limpias como un motor de crecimiento y generación de empleo“. Al mismo tiempo, los firmantes recuerdan que la UE sigue teniendo una dependencia grande de los combustibles fósiles, y piden que se intensifiquen las políticas para deshacerse de esa dependencia.

Destacan, además, “la importancia de mantener el sistema de comercio de emisiones (ETS) para incentivar la electrificación y el despliegue de tecnologías limpias“, concluyen.
Otros países se han sumado también a un non-paper firmado de nuevo por España en la que coinciden en los mismos reclamos. “Europa tiene acceso limitado a recursos fósiles. Avanzar en la descarbonización es esencial para preservar la competitividad económica, garantizar el futuro de la industria europea, reforzar la seguridad de la Unión y reducir y estabilizar precios de la energía”, resumen en el documento al que se sumaron por Países Bajos y Luxemburgo. Los socios de la primera misiva no coinciden, confirman fuentes gubernamentales, con todos los que secundan este segundo escrito, que se centra casi exclusivamente en los ETS.
“El ETS es la piedra angular de la política climática europea, de la política de descarbonización e impulsor de la inversión y mondernización de nuestra industria y economía El Sistema Europeo de Comercio de Emisiones proporciona la señal de precios necesaria para impulsar la descarbonización, innovación y reindustrialización“, dicen los líderes, que ven el sistema de comercio de emisiones como “una herramienta coste-efectiva para reducir emisiones, permitiendo a las empresas flexibilidad para elegir la estrategia más adecuada y minimizando los costes de la transición”.
Reclaman, de hecho, no debilitar esa vía. “Solo deberían considerarse ajustes específicos o quirúrgicos que ayuden a reforzar el sistema ETS para preservar la estabilidad de la señal de precios en periodos de volatilidad pero sin comprometer su finalidad ni la una señal adecuada para la descarbonización”, concluyen.


