#Mundo:”Salgo a la calle con pasaporte, el ICE puede arrestarme solo por mi apellido” #FVDigital

0
10



Una semana después de la muerte de Alex Pretti a disparos de los agentes federales de inmigración (ICE, por las siglas en inglés de Servicio de Control de Inmigración), la tensión y el miedo aún se dejan notar en la capital de Minnesota, Minneapolis, y su área metropolitana, por la presencia de las patrullas migratorias. “Es muy triste. La preocupación, la ansiedad por todo lo que está pasando. Hay días que no duermo o duermo muy mal“, reconoce a 20minutos José Carlos, sevillano de 37 años que trabaja como sanitario en Minneapolis, y que vive a apenas 10 minutos del lugar donde se produjo el tiroteo. “Preocupación y tristeza, es un encontronazo con una realidad que parece de un mundo distópico“, cuenta a este medio Raquel (nombre ficticio que pide para preservar su identidad), ingeniera madrileña de 60 años que reside en St. Paul, la ciudad vecina de Minneapolis.

“Es vergonzoso que en un país como este, la llamada ‘tierra de las libertades’, tengamos que ir por la calle con el pasaporte por miedo”, cuenta a 20minutos Mónica, profesora española de secundaria en St. Paul desde hace 18 años. “Estamos estresados, con miedo, pero también con mucha indignación, porque el gobierno niega lo que estamos viendo“. “Desde que te levantas por la mañana te sientes triste por lo que ha pasado y por todas las injusticias que están pasando, como todos los españoles con los que he hablado estos días”, explica a este medio M.R., madrileña y profesora de primaria en St. Paul. 

La presencia de ICE y sus controvertidas actuaciones se han dejado notar en las últimas semanas en las ‘Ciudades Gemelas’ (apodo que reciben Minneapolis y la vecina St. Paul), convirtiéndose en el foco del miedo y de la indignación de sus residentes. “Actúan intimidando, con agresividad, son cosas que ni en una película“, explica José Carlos. Algunas de las anécdotas que los españoles residentes en Minnesota relatan a este medio dan fe de la crudeza de las intervenciones de los agentes migratorios. “El otro día, a las 3 de la mañana, al marido de una amiga latina lo detuvieron, y nos contó que, enfrente de sus hijos, le decían ‘Despídete de tu hijo’ mientras se lo llevaban a la fuerza”, explica el sanitario. “Todos estamos en shock por la brutalidad de ICE”, comenta Raquel. “Nunca pensé que viviríamos algo así”, lamenta M.R.

“Es vergonzoso que en un país como este, la llamada ‘tierra de las libertades’, tengamos que ir por la calle con el pasaporte por miedo”

Pese a tener también la nacionalidad estadounidense tras muchos años viviendo en el país, los españoles residentes en Minnesota explican a 20minutos que el miedo ha hecho mella en su vida diaria. “Cuando salgo de casa para ir al trabajo, voy con mi documentación y mi pasaporte estadounidense”, comenta José Carlos. “Mi apellido es español, y como mi mujer es estadounidense, lleva mi apellido. Ella es la típica blanca estadounidense, pero claro, ellos (ICE) actúan por perfil, y según parezcas o les parezca, puedes acabar en un centro de detención”, añade sobre la arbitrariedad de los agentes federales en sus actuaciones. “A mí no me pararían por el color de mi piel, pero el acento me delata, y aunque siempre llevo el pasaporte a todos lados, siempre hay miedo a que acabes horas retenida en uno de sus centros“, relata Mónica. “No he cambiado mi rutina, pero conduzco más atenta a los coches, más pendiente por si los veo, y siempre con el pasaporte estadounidense en el bolso”, detalla Raquel.

“Hace dos semanas estuve andando por una zona de la ciudad a la que no suelo ir, para despejarme un poco, y en un intervalo de 10 minutos pude ver 15 coches que sabemos que son suyos, con matrícula de Virginia”, relata José Carlos. Uno de esos coches, al verlo, redujo la velocidad hasta pararse en un arcén. “Yo giré hacia otra calle y seguí andando, pero creo que pararon para ver lo que hacía o a donde iba. Al final, soy de Sevilla y mi piel es más morena que la de los blancos estadounidenses”, explica. 

“Hay mucha gente latina que no quiere ni salir a comprar”

Estos españoles cuentan a 20minutos que la presencia de ICE en Minnesota ha cambiado drásticamente la vida diaria de la numerosa población inmigrante del estado: una gran comunidad latina, pero también una amplia colonia de personas de origen africano, especialmente somalí. 

“Muchos tienen papeles para trabajar, pero como están parando a cualquiera que parezca inmigrante, tienen miedo de que los detengan o incluso de que revoquen sus permisos”, argumenta M.R. “Sé que hay mucha gente latina que no quiere ni ir a hacer la compra, y mandan a conocidos o a sus hijos, que al haber nacido aquí si tienen la nacionalidad”, añade José Carlos.

“La gente se organiza con silbatos, y cuando suenan es que van a pasar las patrullas”

Esa ausencia de parte de la población se hace notar también en los comercios. “Muchos negocios latinos o en los que trabajan inmigrantes han tenido que cerrar estos días para proteger a sus empleados”, explica Mónica. El teletrabajo o la compra online también cogen impulso estos días como solución para evitar que muchos se expongan a salir a la calle ante el temor de encontrarse a las patrullas federales.

De hecho, la situación ha dado lugar a fórmulas con las que la población alerta de la presencia de ICE en la zona a sus vecinos. “La gente se organiza con silbatos, y cuando suenan es que van a pasar las patrullas“, cuenta José Carlos. En los vídeos de la muerte de Alex Pretti, detalla, se escucha una batería de esos mismos silbatos. “Hay otra herramienta, Minneapolis ICE Out, una web con un mapa en la que los usuarios marcan donde han visto patrullas, para evitar esas zonas”, añade el sanitario.

Te podría interesar:

“Hay muchos niños que no vienen a la escuela por miedo”

Lo que sucede estos días en Minnesota tampoco escapa a los más pequeños. “Yo, como maestra, estoy notando que hay muchos niños que no vienen a la escuela, porque a sus padres les da miedo mandarles en el autobús o directamente salir de casa”, explica M.R. “Tenemos muchos estudiantes ausentes, los niños tienen miedo. Una chica me llegó a preguntar si el ICE podía entrar en la escuela… Se te parte el corazón de pensar que tienen que procesar todo esto”, relata Mónica.

“La primera semana tuvimos que activar el protocolo shelter in place, refugiarnos todos dentro de la escuela, porque los agentes de ICE estaban en el patio, en los alrededores”, relata M.R. “Metimos a los niños dentro y los tranquilizamos”, añade, explicando que los agentes federales intentaron llamar a la policía local y a los fiscales del distrito para que autorizasen su entrada al centro, sin éxito. La directora del centro, asegura M.R., insiste en que los agentes no pueden entrar a la escuela.

“Mi hija estudia en la universidad, y me mandó varios vídeos de agentes de ICE llegando en varios coches para entrar en el campus. La directora dio la orden de cerrar las puertas y no dejar entrar a nadie que no tuviese el carnet de la universidad”, cuenta Raquel. “Hoy por hoy, no pueden entrar en los centros, pero los padres tienen miedo de traer a sus hijos: ICE está por los barrios, y tienen miedo de que los detengan”, añade Mónica.

“Se te rompe el corazón y tienes que tratar de ayudar”

No obstante, la situación también ha despertado una ola de solidaridad para con la comunidad inmigrante. “En medio de todo lo malo, hay mucha gente buena, se te rompe el corazón y tienes que tratar de ayudar a la gente de al lado”, explica José Carlos. “Dentro de las desgracias, siempre sale un rayito de solidaridad, y aquí Minnesota está demostrando que su gente da la talla”, relata Mónica.

Esa ayuda llega de muchas formas. “Todos están ayudando muchísimo: recogiendo comida, llevándosela a las familias que no pueden salir de casa por miedo… Ha habido una respuesta enorme”, señala M.R. “Muchos ciudadanos, aparte de manifestarse, reparten comida o incluso ‘adoptan’ familias, les van a lavar la ropa que antes lavaban en la lavandería, por ejemplo”, cuenta Raquel. “El padre de un amigo me llamó cuándo yo estaba comprando y me preguntó si podía comprarle un par de cosas”, relata José Carlos. “Las familias no salen casi de casa, y tratamos de ayudarlos. Yo fui a llevar comida a una familia y estaban en el sótano, con las luces apagadas y solo con las linternas del móvil”, cuenta Mónica. “Estilo Anna Frank, en la Alemania nazi”, relata.

“Aunque sabemos que Estados Unidos tiene sus cosas, es muy surrealista lo que está ocurriendo, en el país en el que está ocurriendo y de esta forma”, lamenta José Carlos. En ese sentido, esperan que la situación se calme en los próximos días, después de las conversaciones entre Washington y las autoridades locales. “Tengo la esperanza de que, tras la marcha de Greg Bovino (el polémico comandante de las brigadas migratorias) y la conversación entre el gobernador Walz y Trump, las cosas mejoren”, expone Raquel.

Tras la salida de Bovino de Minnesota, Trump envió a Tom Homan, su “zar de la frontera”, para tratar de encauzar la situación ante los graves disturbios y la ola de indignación que recorre el país tras la muerte de dos ciudadanos estadounidenses por disparos de ICE. Homan ha pedido cooperación a las autoridades locales para desescalar la situación y ha anunciado que habrá una reducción del número de agentes federales presentes en Minnesota para pasar a una fase en la que dejará de haber redadas masivas para pasar a redadas “dirigidas a objetivos” extranjeros que supongan “una amenaza para la seguridad pública.



Source link