
El general Esmail Qaani, uno de los principales líderes militares del régimen islamista que gobierna Irán desde 1979, podría haber sido ejecutado ante las sospechas de que se trate de un espía, sospechas alimentadas en su insólita capacidad de supervivencia en los ataques que ha sufrido la cúpula de la dictadura.
Qaani sobrevivió el pasado sábado al ataque que acabó con la vida del líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, y varios de los altos cargos civiles y militares del régimen.
Tal y como recoge The Sun, informes no verificados que circulan en medios árabes sostienen que Qaani abandonó el lugar minutos antes de que las explosiones acabaran con la vida de Jamenei, de 86 años, en su palacio presidencial el sábado pasado.
No sería la primera vez que Qaani sortea a la muerte, ya que al parecer también escapó con vida del atentado que acabó con la vida del líder de Hezbolá, Hassan Nasrallah, en 2024.
Los mismos medios árabes sostienen que los actuales responsables de sostener el régmen iraní habrían arrestado a Esmail Qaani y lo habrían ejecutado, acusándolo de ser un espía a sueldo de Israel.
Qaani tomó el mando de la Fuerza Quds de la Guardia Revolucionaria de Irán en enero de 2020, después de que Estados Unidos eliminara a su legendario predecesor, Qassem Suleimani.
La Fuerza Quds es el brazo de operaciones exteriores de Irán que es responsable de construir, armar y coordinar el ‘Eje de la Resistencia’ en todo Oriente Medio.


