
Estados Unidos, Israel e Irán llevan ya tres semanas de conflicto y la guerra no parece acabar. Con un enfrentamiento cada vez más recrudecido, todas las miradas pasan desde hace tiempo por el cierre del estrecho de Ormuz, el canal por el que pasa buena parte del petróleo mundial. El presidente estadounidense, Donald Trump, ha afirmado que van a conseguir reabrirlo. Sin embargo, lo cierto es que el almirante retirado Juan Rodríguez Garat no cree que esto vaya a ser posible sin ganar antes la guerra o sin que haya algún tipo de acuerdo entre las partes.
Así lo ha asegurado este sábado en una entrevista para el canal 24 horas, donde Garat ha analizado la situación actual en Oriente Próximo: “El presidente Trump dice que se va a abrir el estrecho de Ormuz, pero que no lo va a abrir él, sino que lo van a abrir otros, aunque esos otros no están dispuestos. Y no lo están porque hasta ahora la guerra la ha librado Estados Unidos e Israel a distancia y así están protegidos por su superioridad tecnológica”.
Con ello, al almirante retirado de la Armada recuerda que llevar embarcaciones al estrecho podría suponer numerosas bajas: “Una vez que uno mete barcos en el estrecho de Ormuz esa distancia desaparece y realmente eso no puede hacerse en los estándares actuales. En la IIGM, donde no importaba perder 4.000 hombres aunque se hundiese un barco, sí, pero con los estándares actuales eso no se puede hacer. Habría demasiadas bolsas de cadáveres norteamericanos volviendo a casa”.
Por todo ello, Garat destaca que la gran baza de Irán sigue siendo el estrecho de Ormuz, “que va a seguir provocando problemas en la economía mundial”. “No se me ocurre ninguna manera con la que el presidente Trump pueda abrirlo”, explica.
El experto detalla también que Irán sigue teniendo capacidad militar para afrontar la guerra, pero pese a ello, eso no es lo más importante por su parte. “Lo suyo es resistir. Su arma no es el lanzamiento de misiles balísticos o drones, aunque los usa para colectivizar el sufrimiento. de forma que la comunidad internacional se canse de la guerra antes”.
Garat pone así de ejemplo la situación en Ucrania, donde el país lleva cuatro años siendo bombardeado por Rusia todas las noches, pero aún así sigue produciendo más de 10.000 drones al día. Lo mismo, dice, puede ocurrir en Irán. Y más aún ya que este país en un terreno muy grande y con 90 millones de personas. Muchos de estos drones se fabrican además en sótanos asegura el almirante.
“El problema es cuántos sótanos más puede estar destruyendo Estados Unidos sin que la opinión pública americana vuelva a salir a la calle como en Vietnam para decir que ya basta”, añade.
Garat también incide en el hecho de que la guerra se esté librando desde el aire y no desde el propio terreno. Así, considera que la supervivencia del régimen iraní está garantizada: “Derribar un régimen desde el aire es imposible y ya lo ha reconocido hasta el propio Netanyahu”.


