Las protestas recientes en Irán, con consignas como ‘Pan, trabajo y libertad’, han generado un renovado interés por el período anterior a 1979, cuando el país registraba mayores libertades sociales y culturales. La Revolución Islámica de ese año derrocó al sha Mohammad Reza Pahlavi e instauró un régimen teocrático liderado por el ayatolá Ruhollah Jomeini, que impuso una interpretación estricta de la ley islámica. Entre las medidas adoptadas se incluyeron restricciones a la libertad de prensa, la educación, la vestimenta y la participación política, así como la creación de la policía religiosa *Gasht-e Ershad* para supervisar el cumplimiento de los códigos islámicos.
Antes de 1979, Irán experimentó un proceso de modernización bajo el mandato del sha Pahlavi, conocido como ‘Revolución Blanca’. Este programa incluyó reformas económicas, como la industrialización y la expansión de infraestructuras, junto con políticas sociales, entre ellas la alfabetización universal. En el ámbito de los derechos de las mujeres, se implementaron cambios como el derecho al voto, el acceso a la educación superior y la participación en la vida pública. Según datos del libro *Iran: A Future in the Past*, para 1978 el 40 % de las niñas mayores de seis años estaban alfabetizadas, y el 33 % de los estudiantes universitarios eran mujeres.
En ciudades como Teherán, el ambiente era cosmopolita, con acceso a cines, teatros y universidades que reflejaban influencias internacionales. La prensa gozaba de relativa libertad, y la clase media urbana participaba activamente en la vida cultural y política. No obstante, este proceso generó tensiones con sectores tradicionales y rurales, que criticaban la occidentalización y la desigualdad económica.
En cuanto a la vestimenta femenina, antes de la Revolución Islámica su uso variaba según la región y la clase social. En la década de 1930, el sha Reza Pahlavi implementó la política de *kashf-e hijab*, que prohibía el velo en espacios públicos como parte de un esfuerzo modernizador. Tras su eliminación en los años 40, el uso del *hiyab* pasó a ser una decisión personal. Durante las décadas de 1950 a 1970, muchas mujeres en áreas urbanas adoptaron estilos occidentales, mientras que en zonas rurales o conservadoras se mantenía el *chador* o pañuelos por tradición o convicción religiosa.
Con la Revolución Islámica de 1979, el *hiyab* se convirtió en una obligación legal. En 1983, el régimen estableció normas estrictas para la vestimenta femenina, supervisadas por la policía moral. A pesar de estas restricciones, las mujeres iraníes han desafiado la normativa en protestas como las de 1979 contra la obligatoriedad del velo, los movimientos *My Stealthy Freedom* y *White Wednesday* en la década de 2010, y las manifestaciones tras la muerte de Mahsa Amini en 2022.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**


