
La casa natal de Adolf Hitler, en Braunau am Inn, Austria, está a punto de reabrir como una comisaría de policía, una decisión que el gobierno de este país justifica para ahuyentar del edificio a posibles neonazis.
La casa donde Hitler nació el 20 de abril de 1889 y vivió durante un corto período de su juventud se encuentra justo en el centro de esta localidad fronteriza con Baviera (Alemania), en una estrecha calle llena de tiendas.
Durante la era nazi, la casa, que data del siglo XVII, adquirió el estatus mítico de “lugar de nacimiento del Führer”. Tras el suicidio del dictador en 1945, la familia Pommer se hizo cargo del edificio.
Desde 1972, el Ministerio del Interior austriaco comenzó a arrendar la casa para protegerla del uso indebido por parte de los neonazis. Ha asumido diferentes usos: ha sido biblioteca municipal, escuela y centro de talleres para discapacitados.
La casa estuvo abandonada entre 2011 y 2016, pero un año después pasó a ser propiedad estatal, que pagó 800.000 euros. Ahora, las obras para reconvertir la finca tienen un coste de 20 millones de euros, una cifra criticada por muchos ciudadanos, aunque el gobierno austríaco argumenta que está actuando para “neutralizar” la propiedad y evitar que se convierta en un santuario para extremistas de extrema derecha.
El edificio contará con un centro de formación en derechos humanos y se espera que la apertura se produzca antes del verano. La idea de convertir el edificio en una comisaría se tomó hace años, pero la pandemia retrasó los planes del gobierno, hasta ahora.


