
160 bombas en 10 minutos contra objetivos en todo el Líbano han dado forma al “mayor ataque coordinado” de Israel desde que el 2 de marzo iniciase su ofensiva contra la milicia chií Hezbolá, en paralelo a la guerra contra Irán. Pese a la tregua acordada en el conflicto contra Teherán, el Ejército israelí ha asegurado este miércoles que el frente de Líbano no forma parte de la tregua, y que seguirán atacando “sin descanso” hasta “agotar todas las oportunidades para hacerlo”, en palabras del jefe del Estado Mayor israelí, Eyal Zamir.
“No pondremos en peligro la seguridad de lo residentes del norte de Israel. Continuaremos atacando con determinación”, ha señalado el jefe del Ejército hebreo, que ha anunciado que el ataque se ha dirigido contra “más de 100 centros de mando y posiciones militares de Hezbolá” en Beirut, el Valle de la Bekaa y el sur del Líbano. Entre los objetivos se encontraban centros de inteligencia y sedes del grupo chií, infraestructuras de lanzamiento de misiles y navales de la organización y activos de la Fuerza Radwan y su unidad aérea 127, ambos cuerpos de élite de la milicia proiraní.
El Gobierno libanés ha denunciado que los ataques israelíes de este miércoles han provocado “decenas” de muertos y “cientos” de heridos, en una “escalada muy grave” que ha afectado a áreas densamente pobladas por civiles. El Ministerio de Salud Pública libanés ha señalado que la prioridad es “completar las labores de rescate y salvar la vida de quienes aún permanecen atrapados bajo los escombros”.
El primer ministro libanés, Nawaf Salam, ha lamentado en su cuenta de X que mientras se celebra el acuerdo entre Irán y Estados Unidos, Israel “continúa expandiendo sus ataques, dirigidos contra barrios residenciales densamente poblados”. Esto ha causado la muerte “de civiles inocentes en todo el Líbano, especialmente en la capital, Beirut, haciendo caso omiso de todos los esfuerzos regionales e internacionales para detener la guerra”, sostuvo el mandatario. “Hacemos un llamamiento a todos los amigos del Líbano para que nos ayuden a detener estos ataques por todos los medios disponibles”, añadió.
Al mismo tiempo, el presidente libanés, Joseph Aoun, ha advertido de que la “masacre” provocada por los ataques israelíes “desafía flagrantemente los valores humanos” e “ignora todos los esfuerzos encaminados a la desescalada y la estabilidad” en Oriente Próximo.
Sin embargo, Israel se muestra decidido a profundizar en su ofensiva contra el Líbano para eliminar a Hezbolá. El ministro israelí de Defensa, Israel Katz, ha asegurado que Israel asesinará al líder de la milicia, Naim Qassem, y que el ataque de este miércoles supone el mayor “golpe concrentrado” contra el grupo proiraní desde el ataque explosivo de los buscapersonas en septiembre de 2024. “Advertimos a Naim Qassem de que Hizbulá pagaría un precio muy alto por atacar a Israel en nombre de Irán, y a Naim Qassem también le llegará su turno”.


