
Irán y Estados Unidos han concluido con “avances significativos” su tercera ronda de negociaciones nucleares, según ha destacado el ministro de Exteriores omaní, Badr al Busaidi —cuyo país ejerce como interlocutor en estas conversaciones—, al concluir el encuentro en Ginebra (Suiza). El diplomático omaní ha avanzado que las negociaciones “se reanudarán pronto, después de que se realicen consultas en las respectivas capitales”. Ninguna de las dos partes ha revelado, por el momento, más detalles sobre las conversaciones.
Esta tercera reunión se ha producido justo a tres días de que se cumpla el ultimátum dado por el presidente estadounidense Donald Trump a Teherán, que aseguró que decidiría “en 10, máximo 15 días” si un acuerdo con el régimen persa era posible y, en caso contrario, aseveró que ocurrirían “cosas malas”.
Al Busaidi ha destacado durante la jornada —que ha constado de reuniones de mañana y tarde, con un receso entre ellas— la “apertura sin precedentes” en las posiciones de Washington y Teherán a “ideas nuevas y creativas” para desbloquear la situación. Por la parte estadounidense, han participado los habituales Steve Witkoff, enviado especial de la Casa Blanca en Oriente Medio, y Jared Kushner, asesor y yerno del presidente Donald Trump. Por la parte iraní, ha participado de las reuniones el ministro de Exteriores, Abbas Araqchi.
Al final de las reuniones matinales (de más de tres horas), y antes de un parón en las negociaciones, los enviados iraníes han trasladado a Estados Unidos una primera propuesta de acuerdo nuclear “que eliminaría todos los pretextos de EEUU” y que, de rechazarse, “confirmaría la sospecha de la falta de seriedad” de Washington en las negociaciones, según fuentes del régimen recogidas por la agencia oficial iraní IRNA. No han trascendido detalles sobre el contenido de dicha propuesta ni la reacción a ella del lado estadounidense.
La tensión militar entre ambos países sigue aumentando
Ambos países llegaban a esta nueva cita tras haber pactado en su reunión anterior “los principios directores” para un acuerdo, pese a mantener posiciones casi antagónicas. Estados Unidos exige que Irán ponga fin al enriquecimiento de uranio, mientras que el régimen persa ha insistido hasta ahora que limitará su programa, pero no aceptará el ‘enriquecimiento cero’. Otra línea roja para la parte iraní es, igualmente, la supresión de su programa de misiles balísticos, tal y como exigió Israel durante la visita del primer ministro Benjamin Netanyahu a la Casa Blanca el pasado 11 de febrero.
En paralelo, las tensiones militares entre ambos países han ido en aumento desde entonces por la presencia de la flota estadounidense —con sus dos mayores portaaviones, varios destructores y aviones de combate— en el mar Arábigo; y con Irán amenazando con responder a un hipotético ataque sin limitarse a objetivos estadounidenses.
El embajador iraní advirtió a su homólogo omaní, a su llegada a Ginebra el miércoles, que el “éxito” de las negociaciones dependería de la “seriedad” de Washington para afrontar estas negociaciones sin “posiciones contradictorias”. “Estamos plenamente preparados para las dos opciones: la guerra y la paz” ha destacado Araqchi en una entrevista con la cadena India Today.
Del mismo modo, el presidente iraní, Masud Pezeshkian, ha insistido este jueves en que su país no busca el desarrollo de armas nucleares, en respuesta a las acusaciones de Trump en el discurso del Estado de la Nación del pasado martes, en el que señaló a Teherán por “seguir persiguiendo sus siniestras ambiciones” de desarrollar armas atómicas.
En ese sentido, el jefe del Consejo de Información del gobierno iraní, Elyas Hazrati, ha descartado que Irán vaya a dejar de enriquecer uranio, pero ha asegurado que Teherán lo ajustará “según sus necesidades”, lo que supondría aceptar límites en el mismo.


