
Irán y las milicias libanesas de Hezbolá han acelerado su operación de lanzamiento de proyectiles contra Israel durante las últimas 24 horas con una ola de bombardeos que ha dejado, según el último balance del Ministerio de Salud israelí, al menos un muertos y 303 heridos, ocho de ellos graves, la mayoría en el sur del país.
El recrudecimiento comenzó a última hora de la tarde del sábado, en una represalia directa tras un ataque estadounidense al centro de enriquecimiento de uranio de la localidad iraní de Natanz. Caída la noche, Irán respondió con un ataque a gran escala contra Dimona, ubicación de las principales instalaciones nucleares israelíes, y la ciudad de Arad, en el sur israelí.
Los misiles iraníes acabaron impactando tras lo que parece ser un fallo de los sistemas antiaéreos de defensa israelíes. Las Fuerzas Armadas han informado de que están investigando por qué las defensas antiaéreas no han logrado interceptar el misil balístico en Dimona, donde hubo una respuesta defensiva pero no se logró parar el ataque.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, reconoció que fue “una tarde muy difícil” por los ataques de Dimona y Arad. Tras ello, Netanyahu habló con el alcalde de Arad, Yair Maayan, y ordenó dar “toda la asistencia necesaria” a nivel gubernamental. “Estamos decididos a seguir atacando a nuestros enemigos en todos los frentes”, subrayó.
Pese a todo, los ataques tampoco han parado este domingo. El Ejército israelí ha confirmado hasta cuatro declaraciones de alerta nacional por ataques de misiles iraníes contra el centro y sur del país. A su vez, el servicio de Emergencias israelí ha confirmado por su parte al menos un fallecido en el norte durante un bombardeo de Hezbolá contra posiciones militares israelíes empleadas en las operaciones del sur del Líbano.
Irán ha anunciado además ataques contra el aeropuerto de Ben Gurion con un nuevo modelo de dron identificado como el ‘Arash 2’, “más avanzado y destructivo” que los ‘Kian’ y ‘Arash 1’ y con un alcance de 2.000 kilómetros. Es barato, de pequeño tamaño, rápida fabricación y capacitado para evadir radares, según ha declarado un portavoz militar iraní. El Ejército de Israel no se ha pronunciado sobre ello.
De los heridos, ocho se encuentran en estado grave y 29 se encuentran en estado moderado. Desde el comienzo de los ataques conjuntos de EEUU e Israel contra Irán el pasado 28 de febrero y la consiguiente respuesta iraní, el Ministerio de Salud israelí ha confirmado 4.564 heridos que han necesitado de hospitalización.
Ataques masivos de Israel
Por otro lado, Irán ha seguido siendo escenario en las últimas horas de ataques israelíes, una ofensiva que se ha dirigido contra infraestructuras esenciales del régimen iraní. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha lanzado un ultimátum a las autoridades iraníes, a las que ha amenazado con atentar contra sus centrales eléctricas si no reanudan la circulación por el estrecho de Ormuz en las próximas 48 horas.
“Si Irán no abre completamente, sin amenazas, el estrecho de Ormuz en un plazo de 48 horas a partir de este preciso momento, Estados Unidos atacará y destruirá sus diversas centrales eléctricas, comenzando por la más grande”, ha advertido el inquilino de la Casa Blanca en una publicación en la plataforma Truth Social.
Por el momento, el ministro del Petróleo iraní, Mohsen Paknejad, ha confirmado que los ataques israelíes han tenido como objetivo instalaciones de transporte y desalinizadoras de agua. Partes de la red de distribución de agua han resultado destruidas. Pese a todo, Paknejad ha querido tranquilizar a la población y ha asegurado que ahora mismo no hay problemas para garantizar el suministro de combustible a todo el país y ha denunciado que el “enemigo persigue causar sufrimiento a los ciudadanos atacando la infraestructura nacional”.


