#Mundo:Hungría bloquea nuevas sanciones de la UE contra Putin y ‘congela’ la ayuda de 90.000 millones a Ucrania #FVDigital

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La UE todavía no puede aprobar el vigésimos paquete de sanciones contra Rusia, y no puede hacerlo por el veto -otro más- de Hungría estas nuevas medidas, centradas en la ‘flota fantasma’ rusa o en lo relacionado con el crudo de Moscú. De hecho, el bloqueo del Gobierno de Viktor Orbán llega por la negativa de Kiev de dejar pasar el petróleo ruso con destino al territorio húngaro o a Eslovaquia. Desde el principio la Alta Representante de la UE, Kaja Kallas, asumió que las nuevas medidas coercitivas no saldrían adelante este lunes, cuando se han reunido los ministros de Exteriores de los 27 en Bruselas.

Además, Budapest también ha confirmado que vetará el préstamos de 90.000 millones de euros para Ucrania con cargo a deuda común, en el que Hungría no participa pero que sí puede bloquear. Y lo hace, dice el Gobierno de Orbán, por el “chantaje” energético al que según ellos está sometiendo Volodimir Zelenski a Hungría. En este sentido la reacción de Bruselas ha sido rápida. 

“Estamos seguros de que podemos confiar en la palabra de todos los líderes políticos y en las decisiones adoptadas al más alto nivel, en este caso en el Consejo Europeo del pasado mes de diciembre”, comentó al respecto la portavoz de la Comisión Europea, Paula Pinho. Lo cierto es que entonces tanto Hungría como Eslovaquia y la República Checa acordaron respaldar el préstamo -o al menos no poner pegas para su aprobación- al quedarse los tres países fuera del mismo. “Esta condición se ha cumplido y, por ello, esperamos que todos los líderes cumplan sus compromisos. No respetarlos sería claramente una ruptura de la cooperación leal”, sentenció Pinho.

En este sentido, Bruselas recuerda que ya está disponible para hacer llegar las primeras ayudas de esa ‘hornada’ a Ucrania “lo más rápido posible” una vez que el préstamo, ya respaldado por el Parlamento Europeo, reciba el sí de los Estados miembros; ahora está en jaque por el último movimiento húngaro justo en la víspera del cuarto aniversario de la invasión rusa de Ucrania.

“Es un paso atrás”, asumió en rueda de prensa la Alta Representante, Kaja Kallas, que también se refirió a la situación con Rusia. “La diplomacia es mejor que la guerra, pero antes de hablar con Moscú tenemos que saber de qué queremos hablar”, sostuvo sobre la presencia europea en las negociaciones. “Seguimos apoyando a Ucrania”, añadió, alegando que Putin mantiene sus “posturas maximalistas” en las conversaciones y que eso no puede replicarse con “respuestas de mínimos”. 

La jefa de la diplomacia europea asumió que la UE ya ha estado “en esta situación” en otras ocasiones y que los 27 seguirán trabajando para deshacer ese doble veto. Kallas no quiso relacionar esa posición de Orbán con la cercanía de las elecciones del próximo mes de abril; “no creo que tenga que ver con eso”, sostuvo, y calificó la situación de “decepcionante” sobre todo tras el acuerdo para el préstamos de 90.000 millones en un momento clave coincidiendo con otro aniversario de la guerra. “No está en línea con la cláusula de cooperación que se recoge en los Tratados”, alertó la dirigente estonia.

Hungría ha defendido, contra todos, su postura. “No odiamos a Ucrania, el problema es que el Estado ucraniano odia a Hungría y ha llevado a cabo un enfoque político antihúngaro durante los últimos diez años. Ucrania se ha comportado de manera muy hostil hacia Hungría”, comentó al respecto su ministro de Exteriores, Peter Szijjárto, que se apoya en el “derecho soberano”, dice, de su país para tomar estas decisiones. “Entiendo que hay algunos consejos y buenas ideas sobre cómo deberíamos hacerlo, pero yo nunca doy ningún tipo de consejo ni buena idea a otros países sobre cómo configurar su combinación energética nacional. Así que se trata de un enfoque muy hipócrita”, terminó.

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El préstamo de 90.000 millones se pactó entre líderes el pasado mes de diciembre, después de la imposibilidad de un acuerdo para usar los activos rusos congelados. Se optó por la deuda común, pero con el sistema de la cooperación reforzada y con un acuerdo entonces a 24 países. La Eurocámara dio luz verde en el último pleno. Del total, 60.000 millones tendrán que destinarse a material militar, con prioridad para la producción europea y ucraniana, y los otros 30.000 podrán invertirse en temas civiles. La idea es que el primer envío de apoyo pueda llegar a Kiev a lo largo del mes de marzo, aunque ahora podría retrasarse dado el bloqueo húngaro.

No odiamos a Ucrania, el problema es que el Estado ucraniano odia a Hungría

Los socios han mostrado críticas profundas por el giro de Orbán. “He cambiado de opinión”, aseguró al respecto el primer ministro húngaro en una carta enviada al presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa. Polonia, Francia o Alemania, entre otros, han mostrado su descontento por lo relativo no solo al fondo de ayuda, sino también a las sanciones. “La cuestión no es si el vigésimo paquete será adoptado. Lo será. Es una certeza. Es la vigésima vez que hacemos este ejercicio. La cuestión es cuándo lo será”, sostuvo el ministro de Exteriores galo, Jean Noel Barrot. 

“No creo que sea correcto que Hungría tenga su propia batalla por la soberanía europea. Por eso estaremos con nuestros argumentos en Budapest, pero también aquí en Bruselas, para convencer a Hungría de que reflexione sobre su posición”, añadió al respecto el titular germano,  Johann Wadephul. Por su parte, el español José Manuel Albares dejó claro que no hay tiempo que perder. “Yo, desde luego, lo que voy a expresar es que eso no ayuda, no ayuda a la Unión Europea, no ayuda a la paz en Europa, no ayuda a los civiles ucranianos“, resumió.

Lituania, por su lado, ha sido mucho más rotunda y ha pedido que se revise el requisito de la unanimidad parar evitar esta situaciones. “No podemos repartir zanahorias cada vez y esperar que, si hay un país que bloquea, tengamos que ofrecerle algo. Esto no puede funcionar así. La UE fue diseñada de otra manera. Compartimos intereses, vemos la misma amenaza común y, en consecuencia, actuamos. Y si tenemos una disrupción constante, entonces me pregunto si deberíamos revisar el proceso de toma de decisiones“, comentó su jefe de la diplomacia, Kestutis Budrys.

Con todo, sí ha podido la UE añadir nombres a la lista de rusos sancionados. Las nuevas designaciones se dirigen contra miembros del poder judicial -dos jueces, un fiscal y un investigador- implicados en juicios por motivos políticos, responsables de condenar a los activistas rusos Dmitry Skurikhin y Oleg Belousov por cargos de carácter político. Además, las medidas acordadas, añaden desde Bruselas, se dirigen contra los directores de colonias penales y un centro de detención preventiva, donde los presos políticos Aleksei Gorinov, Pavel Kushnir, Mikhail Kriger y la periodista Maria Ponomarenko, que se pronunciaron contra la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania y criticaron el régimen de Putin, fueron recluidos y mantenidos en régimen de aislamiento y en condiciones inhumanas y degradantes.



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