
El productor de cine Harvey Weinstein ha vuelto a defender su inocencia en una entrevista con The Hollywood Reporter en la que también describe como un “infierno” la cárcel de Nueva York donde cumple condena por delitos sexuales. La revista ha publicado este martes una conversación que tuvo lugar a finales de enero entre el periodista Maer Roshan y Weinstein, al que conoció cuando trabajaba como director editorial para la extinta revista Talk, lanzada por la productora del magnate, Miramax, y la editora Tina Brown en 1998.
En ella, Weinstein describe la prisión Rikers Island, famosa por sus pésimas condiciones, como un “infierno”, y afirma que solo interactúa con las enfermeras y los guardias de seguridad porque se aloja en una unidad médica de la cárcel y está aislado del resto de reclusos. Weinstein, que padece problemas de salud, asegura al medio que le da “un miedo terrible” morir en estas instalaciones: “Es increíble haber tenido la vida que tuve y haber hecho las cosas que hice por la sociedad y que no tengan la indulgencia de tratarme con más amabilidad”.
El magnate vuelve a defender así su inocencia afirmando que, si bien pudo haber sido “un acosador terrible”, “insistente” y “autoritario”, nunca agredió sexualmente a una mujer. Weinstein también comenta que la mayoría de sus conocidos han cortado el contacto con él, entre ellos varios de sus hijos. “Ojalá Jeffrey Katzenberg, Ted Sarandos o Bradley Cooper me contestaran el teléfono, pero respondes a mi llamada y te cancelan. Hay gente que se arriesga de todos modos. No te diré quiénes son, obviamente”, le dice al periodista.
Al ser preguntado por la relación entre el actor Adrien Brody y su exesposa, la diseñadora Georgina Chapman, Weinstein afirma sentirse “feliz” por ella: “Georgina sufrió muchísimo por mi culpa. Me alegra que por fin haya encontrado la felicidad”. La próxima semana, Weinstein se enfrentará de nuevo a un juicio por el cargo de violación que quedó sin resolver en su último proceso, en 2025, por desacuerdo del jurado.
En junio de ese año el magnate fue sometido a un nuevo juicio por delitos sexuales después de que un tribunal de apelaciones anulara por errores de procedimiento su histórica condena de 2020, que marcó el culmen del movimiento contra los abusos Me Too. En este último proceso, fue condenado por un cargo y absuelto por otro, pero un tercero quedó sin resolver al declararse el jurado en desacuerdo.
Ese tercer delito es el de violación en tercer grado contra la estilista Jessica Mann en un hotel de la Gran Manzana en 2013, y formó parte de la acusación original. Weinstein está en apelación por la condena del juicio de junio en Nueva York y otra en Los Ángeles por otro caso distinto de agresión sexual.


