
El aeropuerto de Gibraltar comienza a prepararse para albergar a partir de abril una instalación conjunta como frontera del espacio Schengen, tal y como prevé el tratado que regirá las relaciones entre la colonia británica y la Unión Europea (UE), según ha informado este viernes el Gobierno del enclave británico.
Delegaciones de autoridades españolas, entre las que se incluyen representantes de la Policía Nacional y de los ministerios del Interior y de Asuntos Exteriores, han visitado las instalaciones del aeropuerto para analizar “los aspectos prácticos del desarrollo de infraestructuras y tecnologías necesarias, en particular, la creación de la futura instalación Schengen conjunta en el aeropuerto”, afirma el Gobierno gibraltareño.
El texto, que está en fase de revisión legal por parte de la UE y el Reino Unido antes de que sea ratificado por las partes, prevé que la actual Verja, el paso fronterizo que separa Gibraltar de La Línea de La Concepción, desaparezca. La colonia británica entraría a formar parte del área de libre circulación del espacio Schengen, al amparo de España, ya que el Reino Unido no pertenece a él.
Con ello, el aeropuerto y el puerto de Gibraltar se convertirán en nueva frontera Schengen, que, de acuerdo a los usos de este espacio, estaría vigiladas por agentes de Frontex y de la policía española. El Gobierno del Peñón ha iniciado una ronda de sesiones informativas sobre el tratado dirigidas a las principales partes interesadas y organismos esenciales, como el Servicio de Aduanas, la Policía Real de Gibraltar, o la Agencia de Fronteras y Guardacostas.
Así, el Gobierno del enclave británico ha garantizado expresamente a los agentes de Aduanas y de la Agencia de Fronteras y Guardacostas que la aplicación del tratado “no conllevará despidos ni alteraciones en sus funciones”.
El ministro principal, Fabian Picardo, ha transmitido, en un comunicado, “un mensaje de tranquilidad” a los agentes de Aduanas de la Agencia de Fronteras y Guardacostas, porque este tratado “protege sus empleos, funciones y responsabilidades”. “No se producirán pérdidas de puestos de trabajo en ningún ámbito de la administración pública como consecuencia de este acuerdo”.
“Es posible que la infraestructura definitiva no esté completamente finalizada para la fecha prevista del 10 de abril”, ha informado el Ejecutivo gibraltareño, por lo que “está estudiando soluciones provisionales que puedan estar operativas para entonces”. “Esto permitiría que los aspectos fundamentales del Tratado entren en vigor según lo previsto, completándose las instalaciones definitivas en los meses siguientes”, ha añadido.
Además, en el comunicado, el fiscal general, Michael Llamas, ha avanzado que prevé publicar el texto íntegro del Tratado “en cuestión de semanas”. “Queda mucho trabajo por delante, pero hemos creado grupos de trabajo específicos que se reunirán semanalmente para avanzar en su implementación. Nuestro objetivo es tener las infraestructuras provisionales listas antes del 10 de abril y completar las instalaciones conjuntas en los meses posteriores”, ha concluido.


