
La austríaca Natascha Kampusch tenía 10 años cuando fue secuestrada por Wolfgang Priklopil en 1998. Priklopil abusó de ella cientos de veces mientras la mantuvo encerrada en un sótano durante ocho años y medio, antes de que ella lograra huir en agosto de 2006. Su historia dio la vuelta al mundo y se convirtió en una celebridad.
Ahora, 20 años después de su liberación, su hermana Claudia Nestelberger, ha revelado detalles preocupantes sobre su estado actual.
En declaraciones a la cadena pública austriaca ORF, Nestelberger dice: “Todos sabemos cómo Natascha hablaba ante las cámaras. Eso ya no existe. Está casi siempre en su propio mundo. Es como si estuviera en una prisión. Es desgarrador y nos sentimos impotentes”.

Esta actualización llega tres años después de que Natascha declarara sentirse “positiva y esperanzada” respecto al futuro, revelara que había diseñado su propia colección de joyas y que participaba en la construcción de un hospital en Sri Lanka.
Un caso que conmocionó al mundo
Natascha Krampusch fue secuestrada en la calle en Viena por el pedófilo Wolfgang Priklopil y mantenida cautiva en un sótano en un pequeño pueblo al este de la ciudad el 2 de marzo de 1998. La niña caminaba hacia la escuela primaria Brioschiweg cuando Priklopil la arrastró hasta su camioneta Mercedes blanca.
“Le pregunté si iba a matarme o a enterrarme en el bosque, pero me dijo que me callara. Me envolvió en una manta y luego me llevó al sótano”, explicaría más tarde Krampusch.
“Entonces me metió en una habitación oscura, en el calabozo. Estaba en estado de shock. Estaba completamente a oscuras. No dejaba de pensar que alguien vendría a buscarme, que mi madre y mi colegio me echarían de menos. Estaba convencida de que la policía vendría a rescatarme, como en las películas y en la tele”, dijo la joven.
Natascha Krampusch finalmente escapó 3.096 días después, el 23 de agosto de 2006. Priklopil, de 44 años, se suicidó ese mismo día arrojándose a las vías del tren para evitar la justicia. La víctima escribió un libro titulado 3096 días, que posteriormente se adaptó al cine, narrando así su tiempo en cautiverio.


