
Tom Homan, el ‘zar de la frontera’ del presidente Donald Trump, ha anunciado el fin del despliegue de las brigadas migratorias del Servicio de Control de Aduanas (ICE) en el estado de Minnesota, una polémica operación que ha provocado semanas de protestas y la muerte de dos ciudadanos estadounidenses a manos de los agentes federales.
“He propuesto, y el presidente Trump ha coincidido, que esta operación de refuerzo concluya”, ha anunciado Homan a los medios de comunicación en rueda de prensa. “Como resultado de nuestros esfuerzos aquí, Minnesota ahora es menos un estado santuario para los delincuentes“, ha asegurado el delegado migratorio de la Casa Blanca.
El despliegue de los agentes de ICE en Minnesota ha conllevado, según los datos de las autoridades federales, más de 4.000 arrestos de, según Washington, “peligrosos extranjeros ilegales criminales”. Sin embargo, sus actuaciones no han estado exentas de polémica y han suscitado una fuerte oposición, protestas y graves disturbios, entre acusaciones de arbitrariedad e impunidad en sus detenciones, llegando incluso a detener niños y ciudadanos que residen legalmente en el país.
La muerte de Renée Good y Alex Pretti, ciudadanos estadounidenses, por disparos de los agentes migratorios, marcó un punto de inflexión en la creciente tensión que, desde el inicio de 2026, se había vivido en todo el estado y su capital, Minneapolis.
La Casa Blanca acusó a las autoridades locales de azuzar a los manifestantes contra los agentes federales e incitar a la insurrección, pero poco después Trump anunció el envío de Homan a Minnesota y la salida del polémico comandante de las brigadas migratorias, Greg Bovino. El presidente contactó personalmente con el gobernador Tim Walz y el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, para tratar de desescalar la situación. A finales de enero, Homan tomó el control de la situación con el objetivo de llevar a cabo operaciones “selectivas” para tratar de calmar los ánimos.


