
“Chipre ha entrado en modo emergencia, como con los incendios o en el coronavirus. Por los anuncios que nos llegan a los móviles se nota que el clima de inseguridad se está intensificando”. Así resume Panagiotis Nikolaou, un estudiante universitario de 21 años de Larnaca, en el sur de Chipre, los efectos de la expansión del conflicto con Irán a territorio europeo, tras caer un dron en la base militar británica de Akritori que ha obligado a varios estados de la UE, entre ellos España, al despliegue de un muro de fragatas para garantizar la protección de la isla.
“Veo preocupación entre la gente que no sabe si las instituciones del Estado serán capaces de hacer frente a esta presión. Ayer, (en referencia al miércoles) mi madre me contó que están mandando mensajes de alerta de protección civil a los móviles, pero se suponía que tenían que llegar en griego y en inglés y algunos solo llegaron en griego. También vemos que están reconociendo espacios como refugios que no están en buenas condiciones”, lamenta Nikolau, que sigue esta crisis desde la Universidad en Tesalónica (Grecia), a pocos días de volver a casa. El propio Gobierno chipriota ha admitido fallos en la prueba del envío de alertas. A través de un comunicado reconoció que algunos chipriotas recibieron los mensajes “con retraso”.
Alexandros, de 54 años y residente en Nicosia, la capital de Chipre, confirma a 20minutos que él sí recibió el mensaje SMS del Gobierno: “El Ministerio del Interior está testando sistemas de alerta, informan de la situación de los refugios… Nos están preparando para un escenario distinto, pero en realidad nuestro día a día es el habitual, no se siente que nada haya cambiado”, explica por teléfono. “Lo único que notamos es que no se habla de otra cosa en las noticias y que el Gobierno, puesto que se trata de un problema político, está encima de la situación”, asegura.
El detonante de las tensiones en Chipre, considerada hasta ahora la Suiza de Oriente Medio, fue el ataque con un dron en la base militar de Akrotiri, en el sur de la isla, en medio de la escalada del conflicto de EEUU e Israel con Irán. Este ataque, que causó daños, pero no víctimas, es el primero que sufre la instalación militar desde el año 1986. Dos días después, el miércoles, la aviación griega derribó otros dos drones antes de llegar a tierras chipriotas. La situación geográfica de la isla le hace especialmente vulnerable ante la expansión del conflicto en Oriente Medio: es el territorio europeo más próximo a la zona de conflicto, dista solo 40 kilómetros de Siria y poco más de cien de Israel o Líbano.
“Ya se han vivido escenas de pánico”, reconoce el estudiante Nikolaou, “sobre todo porque el Gobierno negó en las primeras horas algunas informaciones que después se confirmaron”. Explica que le conmovió ver llorando a una de sus compañeras de Periodismo en Tesalónica, natural de Pafos, una ciudad cercana al aeropuerto y a la base atacada. “La vi muy afectada por la preocupación que le trasladaban su familia y sus amigos. La gente está experimentando algo que nunca ha visto, una situación de conflicto inédita en la isla desde la invasión turca de 1974”.
Para Nikolaou, la guerra en Oriente Medio está “causando en la población una gran preocupación” y la presencia de bases británicas en el país intensifica el clima de inseguridad: “Hay mucha gente que piensa que la existencia de bases de otros territorios que tienen su propia agenda y toman sus decisiones nos afecta y nos pone en riesgo“.
En la capital, Nicosia, la vida sigue casi inalterada tras el ataque con drones. Según Alexandros, solo se ha intensificado la seguridad en los alrededores de la embajada de EEUU, que además ha permitido a su personal no esencial dejar la delegación. “Pero la embajada está en un barrio residencial de la capital y ya de por sí cuenta con gran seguridad”, describe. Puntualmente el día del impacto del dron se cerraron los dos aeropuertos de la isla, pero ya se han retomado los vuelos, con excepción de los que tienen origen o destino Oriente Medio. “Algunas reuniones de trabajo se han pospuesto, pero las escuelas, por ejemplo, funcionan con absoluta normalidad”.
Chipre es el país que ocupa este semestre la presidencia de turno del Consejo de la Unión Europea (UE). Este jueves el Gobierno chipriota ha decidido cancelar todas las reuniones informales de ministros europeos que tenía previsto acoger este mes a raíz del conflicto en Oriente Medio y de las alteraciones del espacio aéreo. La decisión se ha tomado para “evitar inconveniencias a las delegaciones participantes”, ante las “disrupciones parciales de las conexiones aéreas”.
Alexandros considera “grave” el ataque a la base militar, que no causó víctimas pero obligó a desalojar a mil vecinos de un pueblo colindante. Y explica que con el han vuelto las recurrentes críticas de una parte de la población ante la presencia militar británica en la isla. “Son los discursos de los que dicen que las bases nos ponen en peligro a todos, y que salen cada vez que surgen problemas con los ingleses o si las bases son usadas por los EEUU”, asegura. El luenes mismo la ciudad más cercana a la base británica, Limassol, fue escenario de protestas en contra de la guerra y la base de Akritori. Nikolaou, de Larnaca, dice que “mucha gente piensa que la existencia de bases de otros territorios que tienen su propia agenda y toman sus decisiones nos afecta y nos pone en riesgo”.
El primer ministro británico, Keir Starmer, lanzó este jueves un mensaje a los chipriotas: “Quiero dejar muy claro a todos en Chipre que estamos tomando todas las medidas necesarias para protegerlos, para proteger la base aérea, junto con los demás lugares de la región”. Reino Unido ha anunciado que además de aviones y helicópteros con capacidades antidrones, prevé enviar a la isla el destructor HMS Dragon, que cuenta con defensas antiaéreas, aunque no zarpará hasta la semana que viene.
Ante la expansión del conflicto a territorio europeo, también fragatas de Grecia, Reino Unido, Francia e incluso España, se han desplegado en la costa chipriota para “proteger” este espacio de nuevas agresiones. Dimitros, de 24 años, que hizo recientemente el servicio militar en Chipre y tiene familia y amigos allí, explica que la población “se siente vulnerable. No hay que olvidar que Chipre fue invadida en 1974 por Turquía, que aún ocupa el 37% de la isla. A día de hoy, muchos chipriotas llevan en su ADN recuerdos devastadores de la guerra y esta situación es realmente alarmante. Sin embargo, formar parte de la UE y recibir apoyo militar de otros Estados miembros es tranquilizador”, asegura.
El Gobierno de Chipre se ha mostrado agradecido por la disposición de los países europeos a contribuir a la defensa de la isla mediante despliegue naval en la región. Y, a nivel interno, publicaba un comunicado con una serie de medidas para preparar a la población “ante la situación caótica que se vive actualmente en la zona y con fines de prevención y adecuada preparación de la población”. En este comunicado se recomienda a la ciudadanía “mantenerse alerta” y, en caso de ser necesario, “mantener la calma y seguir las siguientes instrucciones”:
1. Si en su domicilio, en un edificio vecino o en la zona donde se encuentra hay un sótano, deberán dirigirse inmediatamente hacia él a pie y con calma. 2. Si se encuentran en interiores sin sótano, deberán permanecer dentro del edificio, lejos de puertas, vidrios y ventanas. 3. Si están al aire libre, trasládese al espacio interior más cercano. 4. En infraestructuras como escuelas, hospitales y estadios, el personal competente está implementando el protocolo de actuación prescrito. Se insta a la ciudadanía a evitar desplazarse en vehículo. 5. Hasta que las Autoridades competentes den nuevas instrucciones, se insta a los ciudadanos a permanecer en áreas subterráneas o interiores y a evitar viajar al exterior, ya sea a pie o en vehículo.
Panagiotis Nikolaou, el estudiante de periodismo de Larnaca, explica que estos días habla mucho con su familia y amigos sobre la necesidad de mantener la calma y de elegir bien dónde buscan la información. “Si solo confiamos en un post de Facebook o en las webs que invierten en miedo para obtener beneficios acabaremos entrando en pánico”, les dice. Sí recomienda a sus padres, dado que él hará lo mismo cuando en breve vaya a pasar unos días allí, “tener una mochila de emergencia preparada”. En su caso, además, al haber terminado recientemente el servicio militar, Nikolaou cree que podría ser llamado a filas: “No te lo niego, estoy preocupado por una posible escalada y me preocupa que nuestros líderes actúen con arrogancia”, confiesa.


