
El almirante Juan Rodríguez Garat, analista militar, ha intervenido este sábado por la mañana en el canal 24 horas de Televisión Española, donde ha arrojado algunas claves sobre el inicio de los ataques de EEUU e Israel sobre el régimen islamista de Irán.
“Es la apertura de una partida de ajedrez, y son siempre predecibles”, ha asegurado Rodríguez Garat, que cree que Irán “tiene la capacidad de resistir” y cuyas bazas son “un territorio que es tres veces Ucrania” y “una población que es dos veces Ucrania”.
“No tiene mucha capacida ofensiva, lanzará sus misiles domésticos sobre Israel, las interceptaciones se producirán fuera de la atmósfera, lejos del territorio israelí, la mayor parte no las vamos a ver, puede que algún misil se pueda colar, pero lo normal es que la batalla aérea se produzca a grandes distancias”, dice Garat en cuanto a la respuesta del régimen.
“En cualquier caso, tendrán un efecto limitado, los sistemas de guerra electrónica quitan la precisión y caen en sitios donde no hacen verdadero daño”, sostiene el almirante retirado.
Aun así, “es fácil que Israel sufra bajas civiles, porque siempre terminan matando gente, pero no va a ser decisiva la respuesta iraní, solo para confirmar de que van a tratar de resistir”, sentencia Garat.
Sobre una posible captura de los líderes del país, Garat sostiene que “la captura sería mucho más complicada, pero podría ser. El problema es que en Venezuela fue la imprudencia de Maduro, pero Jamenei no cometerá el mismo error”.
El almirante destaca que “en Irán no hay una oposición como en Venezuela, es más solido, son más fanáticos, no podemos sacar conclusiones de Venezuela fácilmente”.
Rodríguez Garat sostiene que “el escenario que se abre es muy complicado y lo normal es que acabe con una vuelta a la mesa de las negociaciones, que habrá satisfecho los objetivos políticos de Netanyahu y de Trump, que prometió que la ayuda estaba en camino, pero a la larga es posible que beneficie al régimen iraní, porque solo se justifica a través de la guerra con sus enemigos”.
“Para Israel lo crítico es el apoyo de EEUU. Para EEUU es un objetivo histórico que Irán no tenga armas nucleares. Hay otros dos objetivos, la eliminación del arsenal de misiles balísticos, un objetivo muy importante para Israel y el tercero es derrocar al régimen iraní, deseable pero no crítico para EEUU, pero para Israel sí que es vital, porque apoyan a sus enemigos, como Hezbolá, Hamás…”, agrega.
“¿Es posible derrocar al régimen?”, se pregunta Garat. “Es complicado. Los servicios secretos israelíes saben más, pero el riesgo de que un intento serio de derribo termine en algo que pueda ser peor, una guerra civil como la de Siria en un país más grande y más poblado, sería peor para el mundo y para EEUU que la propia permanencia para el régimen”, dice.
“Los votantes de Trump se oponen a una intervención larga o al despliegue de soldados estadounidenses. No pueden durar durante meses y meses porque tras acabar los objetivos militares, quedan las ciudades, y no veo a Trump bombardeando ciudades iraníes”, opina el almirante.
“Lo que va a hacer Irán es lo que hizo antes, no puede rendirse, el régimen no puede sobrvivir a una capitulación ante EEUU, porque su razón de ser es la revolución islámica. Cuando la población iraní sale a la calle para protestar al final ellos contraatacan sacando a la calle, no pueden capitular sin poder el poder y la vida. Ellos tienen que hacer lo que dice el guion, responder con misiles balísticos sobre blancos militares dentro de las ciudades para que haya muertos en la parte israelí y justificar que han respondido”, opina Rodríguez Garat.
“El problema será dentro de unas semanas, ¿adónde van a apuntar EEUU e Israel sus ataques? Los líderes del régimen estarán en lugares inaccesibles, por lo que queda el ejército iraní, que no es la guardia revolucionaria, y el petróleo. Si atacan el petróleo, Irán cerrará el estrecho de Ormuz y será peor”, sentencia el militar y analista.


