
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado este lunes el lanzamiento de una reserva de tierras raras y minerales críticos para fines no militares por valor de 12.000 millones de dólares (10.160 millones de euros) en un esfuerzo por reducir la dependencia de las importaciones de China y limitar la influencia de Pekín a nivel comercial.
“Hoy anunciamos la creación de la reserva estratégica estadounidense de minerales críticos, la primera reserva de la historia de los minerales críticos de los que tanto se ha hablado”, ha declarado Trump desde el Despacho Oval de la Casa Blanca, donde, rodeado de altos cargos empresariales, ha indicado que será un depósito “para uso civil en tiempos de emergencia“.
El magnate republicano ha comparado este proyecto con las reservas ya existentes de petróleo y de minerales críticos con fines de defensa. Ahora, el Ejecutivo estadounidense ha decidido crear otro fondo de tierras raras destinada a la industria estadounidense “para evitar problemas”, según ha indicado sin dar más detalles en este sentido.
Bautizado como “Proyecto Bóveda“, su financiación sale mayoritariamente del Banco de Exportación e Importación estadounidense, si bien algo más del 16% de los fondos son aportados por empresas del sector privado.
Las tierras raras y, en general, los minerales críticos, han representado uno de los principales focos de interés de la Administración Trump desde la segunda llegada del magnate inmobiliario a la Casa Blanca, centrando parte de las negociaciones que ha mantenido con países como Ucrania, Australia o China.


