
Dos esquiadores evitaron una tragedia el pasado 18 de febrero en la estación de Palisades Tahoe, en California, al descubrir las puntas de unos esquís que sobresalían de la nieve profunda. Al aproximarse comprobaron que un tercer esquiador estaba completamente enterrado, cabeza abajo, y comenzaron a excavar con rapidez hasta lograr liberarlo.
El rescate, grabado en vídeo y difundido en redes sociales, muestra la angustia del momento y la celeridad de los rescatadores para retirar la nieve del esquiador, que había quedado sepultado y corría riesgo de asfixia.
El rescatador que publicaba el vídeo, Carson Schmidt, señalaba que “por alguna razón, paramos y pudimos ver la punta de los esquís en la nieve“, celebrando haber podido ayudar. “Como recordatorio, esquiad seguros y esquiad con un compañero”, indicaba, explicando los riesgos de esquiar con tanta nieve recién caída.
El complejo de pistas había cerrado al mediodía el 17 de febrero debido a los fuertes vientos, la escasa visibilidad y las fuertes precipitaciones, que generaron condiciones complicadas tanto para la operativa de los remontes como para la seguridad en pista.


