
El influencer cubano Sandro Castro, nieto del expresidente Fidel Castro, volvió a generar debate en las redes al pronunciarse sobre la captura del mandatario venezolano, Nicolás Maduro, que se encuentra desde este sábado encarcelado en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn (Nueva York). En un vídeo publicado en Instagram, Sandro Castro expresó su respaldo al pueblo de Venezuela y manifestó su deseo de que “su libertad y su democracia sea elegida por el pueblo”. En un contexto de alta tensión política, sus palabras han llamado la atención no solo por el contenido, sino por provenir de un miembro de la familia Castro, tradicional aliada del chavismo.
El cubano también se ha dirigido al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al que pidió que, en caso de realizarse un juicio contra Maduro —a quien se refirió como “expresidente de Venezuela”—, se presenten públicamente las “pruebas de las acusaciones de narcotráfico”. “Muchas veces la gente se pregunta que de dónde salen estas acusaciones, se tienen que demostrar internacionalmente para que sea un juicio tangible y correcto”, ha afirmado.
En su mensaje, Sandro Castro ha alegado que está “en contra del narcotráfico” y “a favor de la Justicia”. “Los pueblos tienen que exigir sus derechos, su libertad y apoyar siempre a su presidente”, ha sentenciado. Además se ha preguntado sobre el destino de los 50 millones de dólares que daba EEUU por el gobernante venezolano: “¿Qué hicieron con los 50 millones? El que tenga eso que me mande un mensajito oculto”.
Los comentarios no se han hecho esperar, en su publicación un usuario alegaba que son tanto su familia como él quienes “tienen que explicar por qué tantos manifestantes pacíficos del 11 de julio (protestas antigubernamentales que estallaron en la isla en esa fecha) siguen encarcelados injustamente, sometidos a juicios amañados y condenas arbitrarias”. Otro apuntaba que “los mismos consejos que le da a Trump debería dárselos a Miguel Díaz -Canel, el presidente de Cuba”. Tampoco faltaban quienes le alentaban a “preparar las maletas”, porque “Trump no anda jugando y la próxima vez irá a por ustedes”.
Por su parte, el mandatario estadounidense aprovechó la rueda de prensa desde Mar-a-Lago de este sábado, en la que informó de la operación de la pasada madrugada en Venezuela, para poner en el punto de mira a Cuba. El sistema castrista “no es bueno para Cuba. Ese pueblo ha sufrido por muchos, muchos años y creo que acabaremos hablando de Cuba porque es una nación fallida y queremos ayudar a ese pueblo”, aseguró. En el mismo tono habló el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio: “Si estuviera en La Habana, estaría preocupado, aunque fuera un poco”.


