
El ministro de Defensa de Italia, Guido Crosetto, ha centrado este domingo gran número de críticas y peticiones de dimisión por haberse quedado varado en plena crisis con Irán en Dubái, a donde había viajado por motivos personales.
Su colega, vicepresidente y titular de Exteriores, Antonio Tajani, ha asegurado este domingo que desconocía el viaje de Crosetto y ha expresado su deseo de que regrese a Italia antes del 7 de marzo, cuando se prevé que expire el cierre del espacio aéreo en la zona. “No se cuando regresará, espero que antes del 7 de marzo. Yo personalmente no lo sabía”, ha confesado Tajani ante los medios.
Crosetto, uno de los más cercanos colaboradores de la primera ministra Giorgia Meloni, había viajado el pasado viernes en un vuelo civil a Dubái por motivos personales, para ver a su familia, según informan los medios locales citando fuentes de su ministerio. Sin embargo, ha quedado atrapado en la ciudad emiratí en medio de los bombardeos con los que Irán ha respondido al ataque de Estados Unidos e Israel para tumbar el régimen de la República Islámica y que ha matado, entre otros, al ayatolá Ali Jamenei.
Este sábado por la noche intervino telemáticamente en una reunión convocada por Meloni en Roma con otros ministros y con los servicios de Inteligencia para evaluar la situación en Oriente Medio e Irán. Sin embargo, el hecho de que haya quedado “bloqueado” en otro país ha suscitado numerosas críticas.
El opositor Movimiento 5 Estrellas ha exigido su dimisión, además de criticar la “irrelevancia” del Gobierno italiano por no haber sido informado del ataque por parte de Washington. “En uno de los momentos más dramáticos de la historia reciente, Italia se ve huérfana de su ministro de Defensa porque se ha quedado en Dubái a causa del cierre de los espacios aéreos”, han arremetido en un comunicado los diputados de esa formación.
Desde el partido Más Europa, su secretario Riccardo Magi ha tachado de “grave” que Meloni -según alega- fuera “la única líder de un gran país europeo que no fue informada” con antelación de la ofensiva. “Tanto, que el ministro Crosetto se ha ido a Dubái, sin saber todo lo que estaba a punto de ocurrir. Es grave porque demuestra que Italia ha quedado aislada pese a que besó la zapatilla de Trump”, ha añadido.


