
Una expedición argentina en las profundidades del Mar Argentino logró capturar a una medusa fantasma gigante, que se movía a más de 250 metros de profundidad. Según recogió el medio argentino Clarín a comienzos de enero, el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas lideró la misión a bordo del buque Falkor, logrando avistar a esta medusa conocida como Stygiomedusa gigantea.
Desde que se registrara esta especie en 1910, únicamente en 130 ocasiones ha sido avistada, lo que alimenta el misterio alrededor de esta curiosa y casi mítica medusa. Entre sus particularidades destaca su tamaño; esta especie puede crecer hasta superar los 10 metros de largo. Su rasgo más llamativo son sus cuatro largos brazos bucales y una campana sedosa, que la convierte en una presencia casi fantasmal en las profundidades oceánicas.
La medusa fantasma gigante habita generalmente entre los 1.000 y 3.000 metros de profundidad, aunque en ocasiones excepcionales ha sido observada a cotas mucho menores. Carece de tentáculos urticantes y se desplaza lentamente, envolviendo a sus presas —pequeños peces y crustáceos— con movimientos suaves y precisos.
Las imágenes fueron obtenidas gracias al vehículo operado en remoto ROV SuBastian, un robot submarino capaz de descender hasta los 4.500 metros sin alterar el entorno marino. Este tipo de tecnología ha supuesto un avance para el estudio de especies gelatinosas, que anteriormente quedaban destruidas al ser capturadas con redes de arrastre al subir a la superficie.


