El Gobierno español ordenó la expulsión del embajador de Nicaragua en España, Mauricio Díaz Gelli, quien confirmó la decisión y viajó a Managua. Díaz Gelli declaró a EFE: ‘Cada país es soberano y toma sus decisiones’, sin añadir más detalles sobre la medida, descrita como un acto de reciprocidad por el Ministerio de Asuntos Exteriores de España.
La expulsión responde a la salida del embajador español en Managua, Sergio Farré Salvá, y del segundo jefe de la embajada española en Nicaragua, ocurrida el pasado domingo. Farré Salvá había asumido el cargo el 2 de diciembre.
Las tensiones diplomáticas entre ambos países comenzaron en 2021, cuando el Gobierno de Daniel Ortega acusó a España de ‘intromisión’ en asuntos internos. España respondió llamando a consultas a su entonces embajadora en Managua, María del Mar Fernández-Palacios, y rechazó las acusaciones.
En 2023, el Gobierno de Nicaragua expulsó y despojó de su nacionalidad a cientos de personas, incluyendo diplomáticos, exfuncionarios, defensores de derechos humanos, opositores, periodistas y empresarios. España otorgó la nacionalidad española a los afectados y a otros opositores encarcelados.
En marzo de 2023, el Congreso español aprobó una proposición no de ley para condenar las violaciones sistemáticas de derechos humanos en Nicaragua, exigir el cese de la represión e impulsar sanciones adicionales contra el Gobierno de Ortega en la Unión Europea.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**


