#Mundo:Así es Sandringham, la casa de campo en la que se recluye el expríncipe Andrés en su momento más complicado #FVDigital

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Mientras la policía registra su antigua casa en el condado de Berkshire, a las afueras de Londres, el expríncipe Andrés intenta descansar en la casa de campo de la finca de Sandringham, donde vive actualmente. Allí sobran sitio y comodidades, pero a buen seguro le falta sosiego. 

Sandringham es un pueblo del condado inglés de Norfolk, al noroeste de la ciudad de Norwich. Allí viven apenas 425 vecinos. El más destacado de ellos, antes por noble, ahora por su innoble comportamiento (todavía presunto), es Andrés Mountbatten-Windsor, hermano del rey Carlos III.

El primer hijo de una reina arrestado en la historia de la monarquía inglesa moderna vive en Sandringham House, una casa de campo de 32 km2. La casa está en los terrenos reales de Sandringham, 81 km2 cercanos a la costa de Norfolk, señalados como Area of Outstanding Natural Beauty (zona de destacada belleza natural). 

Tal vez a Andrés no le quede mucho tiempo de residir en tan lujoso emplazamiento. Junto con el castillo de Balmoral, Sandringham House es propiedad de la familia real británica y no forma parte de los bienes del Estado. Hay que recordar que el rey Carlos III inició en octubre pasado el proceso formal para retirar todos los títulos, honores y privilegios de su hermano.

La modesta Marsh Farm

La decisión del monarca implicaba entonces que el expríncipe abandonara su residencia oficial, Royal Lodge. Andrés se trasladó a su alojamiento privado en Sandringham. En octubre, el Palacio de Buckingham anunció que esa estancia sería costeada por el rey.

Pero Andrés no va a vivir en lo más lujoso de Sandringham. Hasta ahora, residía en Wood Farm, una propiedad que su padre, el difunto duque de Edimburgo, eligió como su casa principal cuando se retiró de la vida pública en 2017. Pero, cuenta BBC Newsse espera que se traslade a Marsh Farm a principios de abril, una vez que haya sido renovada.

Esta antigua casa de campo está en el mismo pueblo que Wood Farm y a poco más de 2 km de Sandringham House. Situada al lado de una carretera rural, es propiedad del rey Carlos III. Tiene dependencias y establos y acceso a la finca más grande, pero es mucho más pequeña que el Royal Lodge de Londres (¡30 dormitorios!) que Andrés ha tenido que abandonar. Marsh Farm tiene solo cinco dormitorios y dos baños.

La cena de Navidad, en Sandringham

  • Sandringham House es básicamente una finca de recreo. Allí la familia real puede cazar, montar a caballo o hacer tiro con arco. Pero la mansión tiene además un propósito anual: allí se celebra la cena de Navidad. Hablamos de una tradición de la familia real de los Mountbatten-Windsor que incluye una cena de siete tiempos. Según ha contado el chef real, Darren McGrady, que se sirven tres pavos con diferentes rellenos, patatas al horno, puré y coles de Bruselas. La finca suele acoger también la celebración del Año Nuevo.

La sucesión de Sandringham House se convirtió en un hecho en 1936, cuando Eduardo VIII abdicó como rey. Siguiendo la ley, la finca real pasó de Jorge V a su hijo, pero cuando este abdicó la casa no pasó a su hermano Jorge VI. Éste tuvo que comprar el castillo de Balmoral y Sandringham a Eduardo para que ambas residencias siguieran siendo propiedad exclusiva de la familia real.

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Residencia de cuatro generaciones de reyes

Sandringham aparece registrada en el Libro Domesday de 1086 como Sant Dersingham, la zona arenosa de Dersingham, posteriormente abreviada como Sandringham. Hay restos de una villa romana muy cerca de la cercana granja Appleton. Hubo allí una residencia desde 1296, pero no fue hasta 1771 cuando el arquitecto Cornish Henley preparó el lugar para construir Sandringham Hall. La mansión fue modificada durante el siglo XIX por Charles Spencer Cowper. 

En 1862, fue adquirida por la reina Victoria, a petición del príncipe de Gales como residencia para él y su entonces futura esposa, Alejandra de Dinamarca. Pero al futuro Eduardo VII aquel edificio se le quedaba pequeño, así que encargó destruirlo y crear uno más amplio. La casa de ladrillo rojo que resultó fue terminada en 1870 con una peculiar mezcla de estilos. De grandes ventanales, contaba con adelantos para la época como alumbrado de gas, inodoros con cisterna y un primer modelo de ducha.

Desde entonces, Sandringham House ha sido la residencia privada de cuatro generaciones de reyes. La mansión ha sido la favorita de la familia real, que pasa en ella la Navidad y el Año Nuevo. Desde que, en 1952, el rey Jorge VI murió, la reina Isabel II tenía la costumbre de pasar en Sandringham el aniversario de la muerte de su padre. Era su residencia hasta febrero cada año. 

La propiedad es una localización perfecta para practicar tiro y, de hecho, allí tienen lugar competiciones. Tal fue la afición a la caza de Eduardo VII, que ordenó que todos los relojes de la casa fueran atrasados media hora para poder dedicar más tiempo a cazar. Esta tradición se mantuvo en la finca desde 1901 hasta 1936, cuando la eliminó Eduardo VIII.

La finca también contiene el York Cottage, la antigua casa del duque y la duquesa de York. En la actualidad, se utiliza como la Oficina de Bienes de Sandringham House. Una parte de la construcción sirve como vivienda y alojamiento vacacional para los empleados de la finca.  

Los jardines de Sandringham fueron abiertos al público por primera vez por el rey Eduardo VII en 1908. La casa lo hizo en 1977, cuando Isabel II la inauguró en su Jubileo de Plata. Se muestra un museo con diferentes objetos de la vida real y la historia de la mansión. También pueden visitarse las 8.000 hectáreas del Parque Real de Sandringham y hacerlo a pie, en bicicleta e incluso con el perro.



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